domingo, 27 de abril de 2014

3-1. Castigo a la vulgaridad. Sin ambición no hay premio

Ni aun con la cabeza en el próximo partido europeo se puede parecer tan vulgar. Ni que decir tiene que desde el pasado jueves el orden de prevalencia del Sevilla apuntaba mucho más a Mestalla que al Nuevo San Mamés (final europea vs. previa de la Champions), pero ni esa circunstancia debe ser óbice para ofrecer una imagen tan carente de ambición que, finalmente, solo puede tener como premio la nada.

Y esa otra imagen ya podía esperarse desde el momento en que se conocieron las alineaciones oficiales: Fernando Navarro, M'bia, Reyes, Vitolo y Rakitic, que estarán con toda seguridad en el once titular a las orillas del Turia, no saltaron al césped inicialmente. Otra cosa es que de los Moreno, Diogo- otra autoexpulsión lamentable-, Iborra y Trochowski cupiera esperar otra cosa bien distinta de lo que plasmaron en el terreno de juego.

Susaeta, Muniain y Herrera pusieron en el marcador la superioridad vasca que el gol de Gameiro apenas pudo disimular. Y todo ello sin despeinarse. El Athletic marcó cuando quiso, sin siquiera necesitarlo, todo ello frente a un Sevilla lastrado por su mente muy lejos de El Bocho y por tres tarjetas amarillas en el primer tiempo. La entrada de Rakitic y Vitolo de nada sirvió porque el marcador por entonces ya marcaba un 2-0 que se agigantó un minuto después de que Diogo, tras un gesto estúpido de impotencia, se fuera antes de tiempo al vestuario.

Ahora queda recuperar fuerzas para Mestalla y tratar de conseguir el pasaporte para la octava final en ocho años. ¿Firmamos el resultado de hoy?

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Athletic Club de Bilbao 3 - Sevilla F.C. 1
 
Athletic Club de Bilbao: Iraizoz, Iraola, San José, Laporte, Balenziaga, Iturraspe, Mikel Rico (Morán, m. 89), Susaeta, Herrera, Muniain (De Marcos, m. 83) y Aduriz (Toquero, m. 87).
 
Sevilla F.C.: Beto; Coke, Pareja, Fazio, Alberto; Diogo, Carriço (Rakitic, m. 64), Iborra, Trochowski (Vitolo, m. 64); Gameiro y Bacca.
 
Goles: 1-0, m. 4, Susaeta; 2-0, m. 53, Muniaín; 3-0, m. 74, Ander Herrera; 3-1, m. 78, Gameiro.
 
Árbitro: El catalán Álvarez Izquierdo. Amonestó a Muniain y Toquero, por los locales, y a Pareja, Iborra, Diogo y Carriço, por el Sevilla. Expulsó con roja directa a Diogo (m. 73).
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 35ª jornada de Liga disputado en el estadio Nuevo San Mamés ante 40.000 espectadores en tarde fresca. Terreno de juego en regulares condiciones.

viernes, 25 de abril de 2014

2-0. Presentadas las credenciales. El pasaporte, en Mestalla




Creyendo en sí mismo y en sus infinitas posibilidades, este equipo -"¡Emery, vete ya!"- nacido de la plantilla más joven de Primera División tras 14 incorporaciones veraniegas -"¡Monchi, vete ya!"-, en comunión perfecta con una afición nacida para dominar, ha llegado al tramo final de la temporada en disposición de reverdecer, colorear mejor dicho, las gloriosas gestas que los dos últimos lustros nos han redescubierto.



Los recelos de los contendientes a principios del choque eran mutuos, ambos porfiaban, ninguno se fiaba y, aunque el dominio era sevillista, las ocasiones ante el marco rival no llegaban. Solo Fazio, el Gigante de La Pampa, incomodó con su estatura la portería rival, convirtiéndose de paso en el jugador que mejor entendió la desafortunada actuación del trencilla esloveno Damir Skomina, haciendo la línea y poniendo en el asador todo el ímpetu que el arbitraje permitió.

Otra vez a balón parado -"¡Que te vayas, ya, Emery!"- el Sevilla volvió a sacar petróleo: minuto 33 y Rakitic ejecuta una falta, el balón queda a los pies de M'bia y el centrocampista, tras errar el primer disparo, abre el marcador de tacón y en claro fuera de juego. Fue la concesión más importante al Sevilla por parte del colegiado pero no su único error, ni mucho menos: dos claros penaltis que fueron obviados por Skomina se produjeron en el área valencianista, amén de un desafortunado y desigual reparto de la apreciación de faltas en el centro del campo y la permisividad del juego duro con el que se emplearon Keita, Javi Fuego o Mathieu.

Tres minutos después, Bacca culminó un excelente contraataque de Vitolo y los de Emery -¿todavía tú por aquí?- se ponían con clara ventaja en la eliminatoria, lo que aprovecharon para seguir generando ocasiones, eso sí, sin alcanzar la plenitud en forma de goles.

La segunda parte tenía que ser necesariamente distinta: el Valencia necesitaba marcar y lo intentó, sobretodo en las postrimerías del encuentro, pero todo eso ocurrió después de que Rakitic asistiera a Bacca en una jugada que se hará perenne en las retinas sevillistas en la que, extrañamente, el colombiano solo vio balón y portería y que no culminó adecuadamente como la acción merecía.

Al final un Valencia necesariamente suicida se volcó sobre el área sevillista, Marin entró al terreno de juego por un Reyes que estuvo a la altura de las grandes ocasiones y poco después Gameiro, que dispuso de otro ocasión de oro, reemplazó a Bacca. Con todo, Beto y el larguero salvaron al Sevilla en los instantes finales de un marcador incómodo.
Mestalla dictará la sentencia. Otra final europea -sería la quinta- está ahí, cerca, aunque a estas alturas continúa siendo solo una aspiración, una ilusionante aspiración. Un inconveniente: es la primera vez en la competición que estamos en ventaja y eso conlleva grandes dosis de responsabilidad, por tanto: respeto y cerebro.


VÍDEOS DEL PARTIDO:


FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla F.C. 2 - Valencia C.F. 0
Sevilla F.C.: Beto; Diogo, Pareja, Fazio, Navarro; Carriço, Mbia; Reyes (Marin, m. 58), Rakitic, Vitolo (Iborra, m. 89) y Bacca (Gameiro, m. 71).


Valencia C.F.: Guaita; Joao, Javi Fuego, Mathieu, Bernat (Gayá, m. 46); Keita, Parejo; Feghouli (Jonas, m. 73), Vargas, Fede (Piatti, m. 56); Alcácer.


Goles: 1-0, m. 33: Mbia. 2-0, m. 36: Bacca.
 

Árbitro: El esloveno Damir Skomina. Amonestó a Marin, por el Sevilla, y a Alcácer y Mathieu, por el Valencia.


Incidencias: Partido correspondiente a la ida de las semifinales de la Europa League, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 40.000 espectadores en noche primaveral. Terreno de juego en perfectas condiciones.

jueves, 24 de abril de 2014

¡La madre que lo parió! (por Ernesto López de Rueda)


 
Oda al jueves 24 de abril de 2014, otro día grande del fútbol sevillano, publicado en utreraonline.com. Mi amigo Ernesto nos vuelve a dejar "pasmaos":
Anda alborotada Sevilla. Suenan clarines, ondean banderas. Qué pasa pregúntanse cándidas almas. Que regresa la marea, responden otras voces acuyá; que la armada se apresta, por allá se escucha. Timbales, flamas, bullicio. Se abren las puertas, se desperezan las ventanas mientras ilumina la mañana la montaña de monteras ¡Sevillanos a la gloria, coged la vuestra!
Nacidos para honrar a nuestra ciudad, para silabear su nombre por el mundo con el tiempo que haya de tomarse para desgranar sus letras como si de la leve pluma de Cernuda o el recio grafito de Machado se desprendieran; para siluetear nuestra Giralda y enlazar los puntos del horizonte que la Giraldilla señala más allá de mares y cielos; para que la humanidad nos tomara por locos por edificar tamaña catedral; para sellar nuestros labios con el “tierra a la vista” de Rodrigo de Triana; para pergeñar sus colores y formas, sus intimidades desde los trazos de Velázquez o Murillo o Valdés Leal; para cincelar sueños de la imaginación de Martínez Montañés que sacamos a pasear cada primavera; para regalar a la eternidad un magnificat de Francisco Guerrero; o para que se detengan los pálpitos con una gitana entre revuelos. Drogados, yonkis de ti, Sevilla.
Una Sevilla que entre las bellas artes que la eternizan, educó a su hijo predilecto con ya universales mentores, fueran Johnston, Alba, Spencer, Herminio o Alconero; Juan Arza, Busto, Marcelo, Achucarro, Valero o Gallego; Pepillo, Diéguez, Lora, Blanco, Montero, Moisés, Polster o Suker; o sus discípulos San Pedro, San Antonio, San Pablo, San Javi, San David, San Martí, San Andrés, San Drago, San Jesús, San Renato, San Luisfa y San Frederic.
Representando a una ciudad entera y con la cohorte terrenal de escoceses, asturianos o navarros, con andaluces de filigrana y esparto y con la también cohorte celestial –cuán pequeño se queda el santoral- que lo rodeó ¿Cómo podía salir el hijo predilecto de Sevilla, embajador de Andalucía y campeón de las Españas y Europas?
Somos hijos de la Madre que nos parió: leales hasta la inmolación con el NODO grabado en el adn; aguerridos sabiendo que abandonamos naves y tierras quemadas atrás porque siempre nos quedará el gol de Palop; intrépidos tales que don juanes; e insolentes hasta la extenuación. Nacimos para conquistar, para dominar y hacer llorar sangre, por más que nos tumbaran, a quienes se proclama como grandes colosos del mundo. La pena, el llanto y la excusa no encontraron nunca acomodo porque jamás sirvieron para acometer, como siempre hicimos, temerarios y altivos, saltando sin red y reapareciendo desde lo más profundo de los infiernos en que caímos para levantar de nuevo nuestro estandarte tras ominosas décadas en las que el orgullo, la tradición, la fuerza, la fe, la casta y el coraje acompañaron la travesía por el desierto que podrá, si es que puede, acompañarnos pero nunca atemorizarnos.
Mañana llevaremos en volandas otra vez a los nuestros para hacer conocer a los peladores de arroz y recogedores de insípidas naranjas que debieran de servir de abono para nuestras extensiones de cítricos regadas por el Guadalquivir y no por un riachuelo desecado, que esto es Sevilla y aquí hay que mamar.
¡Viva el Sevilla y la Madre que lo parió!

lunes, 21 de abril de 2014

4-0. Otra vez a Europa. Y ahorrando en gomina


O lo que es lo mismo: sin despeinarse, a medio gas. De esta forma, a falta de cuatro jornadas, el Sevilla ha vuelto a asegurar su presencia la próxima temporada en competición europea. El año que viene nos espera de nuevo la UEFA Europa League, pero eso solo es futuro y el más rabioso presente nos indica que hoy por hoy estamos a dos partidos, una eliminatoria, de una nueva final continental.

El Sevilla FC ha derrotado por 4-0 al Granada: Mainz en propia puerta, Gameiro, evitando sobre la línea el deshonor de otro autogol, M'bia y Vitolo anotaron los tantos.
La vuelta del alemán Marko Marin, junto a Vitolo e Ivan Rakitic, conformaron el eje generador de las acciones ofensivas sevillistas. Arriba, en solitario, el francés Kevin Gameiro. Junto al portero Beto, en la línea defensiva acompañaron a Federico Fazio -¡ay!-, Coke, Pareja y Fernando Navarro; Carriço, por su parte, conformó con M'bia el doble pivote.

El Granada se automutiló antes del cuarto de hora cuando Mainz batía la meta de su compañero Karnezis. El gol que, con ahínco, habían buscado los de Emery llegó de la forma más desafortunada posible para los granadinos. Tras el descanso, el diluvio y los goles: en un calco del primer tanto, Ilori cedió mal al meta Karnezis y la fe y las ganas de Gameiro evitaron sobre la misma cal de la portería que el segundo autogol llegara al marcador, convirtiéndolo de cara a las estadísticas -desconocemos si también de cara al contrato- en gol del internacional francés. Poco después, el galo sirvió el 3-0 al camerunés M'bia y, a continuación, Vitolo estableció el definitivo 4-0.

Llega a la recta final de la temporada un Sevilla pletórico cuyos objetivos pasan en liga por intentar la machada de vencer o al menos empatar el encuentro del próximo domingo en el Nuevo San Mamés, sin olvidar que lo verdaderamente trascedente a fecha de hoy es la eliminatoria europea de semifinales frente al Valencia que tendrá su prólogo el próximo jueves. 180 minutos, 210 a lo máximo, nos separan de otra cita histórica en Turín. Ahí, y sólo ahí, han de estar los cinco sentidos: "¡A ver si nos entendemos los jugadores y la afición... !"

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla F.C. 4 - Granada C.F. 0
 

Sevilla F.C.: Beto; Coke, Pareja, Fazio, Navarro; M'bia, Carriço; Vitolo (Jairo, m. 74), Rakitic (Trochowski, m. 78), Marin; y Gameiro (Bacca, m. 66).
 
Granada C.F.: Karnezis; Nyom (Foulquier, m. 78), Mainz, Ilori, Angulo; Iturra, Coeff, Recio (Bravo, m. 55); Brahimi, Piti (Ighalo, m. 74) y El Arabi.
 
Goles: 1-0, m. 14: Mainz, en propia puerta. 2-0, m. 51: Gameiro. 3-0, m. 58: M'bia. 4-0, m. 68: Vitolo.
 
Árbitro: El cántabro José Antonio Teixeira Vitienes. Amonestó a Carriço y Navarro.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 34ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 23.000 espectadores en tarde por momentos lluviosa de Domingo de Resurrección. Terreno de juego en perfectas condiciones.

domingo, 13 de abril de 2014

0-2. Victoria pese a la desidia. Infame arbitraje


Derbi de Domingo de Ramos. Lo peor: la indolencia, casi haraganería, de los jugadores sevillistas y la actuación abyecta, miserable y ruin de Velasco Carballo. Lo mejor: los tres puntos y solo un solo lesionado.

Derbi de Domingo de Ramos que respondió a las nulas expectativas de las vísperas: un Betis en busca de una victoria a estas alturas tan imperiosa como inútil y un Sevilla que, en chanclas, ha pretendido una victoria que solo encontró por la vulgaridad de su oponente.

Derbi de Domingo de Ramos. Unai Emery dejó en el banquillo de inicio a Rakitic y dispuso en el césped a Beto (inédito), Diogo (sin oponente), Carriço (sobrado), Fazio (gigantesco), Alberto Moreno (desenvuelto); M'bia (suntuoso), Iborra (solemne), Trochowski (desubicado), Reyes (desorientado), Gameiro (oportunista) y Bacca (infatigable). Después, Navarro mejoró su banda, Vitolo superó a Trochowski y Rakitic trajo la pausa necesaria.

Derbi de Domingo de Ramos: Gameiro hizo el primero al filo de la media hora tras penalti inexistente y consiguiente expulsión de Juan Carlos y culminó el partido y su cuenta goleadora con otro gol de tiralíneas. Antes, durante y después de esos momentos puntuales, errores y más errores del trencilla madrileño: penalti de Iborra a Jorge Molina no señalado, falta inexistente al borde del área sevillista de Alberto Moreno (calco exacto del penalti pitado), penalti no señalado por manos de Amaya, gol anulado al Sevilla por fuera de juego inexistente... Con todo y con ello lo peor vino del lado del apartado disciplinario cuando los locales, heridos de muerte, sobrepasaron los límites del reglamento ante la pasividad del colegiado: Ndiaye, Rubén Castro, Leo Baptistao y Nono no vieron la merecida segunda tarjeta amarilla, que hubiera significado la suspensión del encuentro.

Derbi de Domingo de Ramos... ¡Feliz Estación de Penitencia!

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Real Betis B. 0 - Sevilla F.C. 2

Real Betis B.: Adán; Juanfran (Braian Rodríguez, m. 76), Amaya, Jordi, Juan Carlos; Nono, Ndiaye; Vadillo (Chica, m. 40), Leo Baptistao (Cedrick, m. 59), Jorge Molina y Rubén Castro.


Sevilla F.C.: Beto; Diogo, Carriço, Fazio, Alberto Moreno (Navarro, m. 45); M'bia, Iborra; Trochowski (Vitolo, m. 46), Reyes, Gameiro y Bacca (Rakitic, m. 73).


Goles: 0-1. m. 29, Gameiro (p); 0-2. m. 81, Gameiro.


Árbitro: El madrileño Velasco Carballo. Mostró amarilla a Ndiaye, Rubén Castro, Leo Baptistao y Chica por el Betis, y a Trochowski, Reyes, Vitolo y Fernando Navarro por el Sevilla. Expulsó a Juan Carlos con roja directa en el minuto 27 y perdonó la segunda amarilla a Ndiaye, Rubén Castro, Leo Baptistao y a Nono en dos ocasiones. Sancionó con penalti una caída de Bacca en el área bética que supuso la citada expulsión de Juan Carlos.

Incidencias: Partido correspondiente a la 33ª jornada de Liga disputado en el estadio de Benito Villamarín ante 32.000 espectadores en mediodía de Domingo de Ramos. Terreno de juego en regulares condiciones.