22/10/26. Mi
colaboración de ayer en Sevillainfo
Montse Mínguez:
“Quiero dejar claro que no soy responsable de cada decisión económica de mi
consorte. Él lleva el papeleo muy bien. De hecho todos sus desahucios se han
consumado sin que ningún inquilino ponga una pega y sin ninguna concentración
de perroflautas para impedirlos”
Sábado, 17 de octubre. Fuenlabrada.
Centro de Arte Tomás y Valiente. Hora: 10:00. Puertas cerradas. Móviles boca
abajo, excepto uno que ilumina la cara del primer alcalde de Atapuerca. Una
pantalla LED resplandece: “Por una vivienda digna”. Voces desde la calle:
“Pedro Sánchez, hijo…”. Se celebra un comité Federal del PSOE, mientras se hace
tiempo de cara al acto público posterior, previsto para las 11:30.
En torno a la mesa presidencial, Pedro
Sánchez, Montse Mínguez, Óscar López, Óscar Puente y María Jesús Montero. Hay
dos ministros invitados: Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska. Sobre
ella reposan una carpeta rotulada “Ceuta”, otra “Nuestras aguas territoriales”
y una tercera titulada “Vivienda: no abrir hasta después de las elecciones”.
PEDRO SÁNCHEZ (P.S.): Compañeras,
compañeros… Fernando, gracias por venir. Tenemos tres asuntos menores:
Marruecos, fronteras y vivienda; dos trascendentes: Montse “Buitre” y Begoña. Y
el sexto que, como siempre, no figura en el orden del día: cómo conseguir que
mañana los periódicos hablen de otra cosa.
MARGARITA ROBLES (M.R.): Pedro, con la
venia, ya que aquí estoy de invitada. La frontera de Ceuta va a implosionar...
GRANDE-MARLASKA (G.M.) (Cortando a la
ministra): Yo también estoy de invitada pero me siento como en casa.
Sobre Marruecos necesitamos rigor, coordinación y una política migratoria
humanitaria.
P.S.: De acuerdo, Margarita, Fernando,
gracias. Hasta aquí resueltos dos de los asuntos menores…
G.M.: Bueno, solo una cosa más: si una
persona marroquí solicita protección alegando que corre peligro por su
orientación sexual, su caso debe examinarse individualmente en un
procedimiento. Al día de hoy tenemos a cinco marroquíes homosexuales.
P.S.: Correcto. Pero también debemos
impedir que el procedimiento se convierta en un coladero, como hacemos
habitualmente.
M.R.: La expresión “coladero” queda
muy bien en una tertulia. En un expediente judicial, en cambio, hacen falta
pruebas, hechos individualizados y una resolución motivada.
ÓSCAR LÓPEZ (O.L.): Podríamos crear
un protocolo de verificación reforzada.
G.M.: Así es, Óscar. Lo esencial es
que no se humille a nadie ni se le someta a pruebas invasivas para demostrar su
orientación sexual. Eso sería inadmisible. La evaluación debe realizarse
mediante procedimientos respetuosos, entrevistas adecuadas y garantías
jurídicas. Y, yo como magistrado, soy quien debería hacer esos interrogatorios.
P.S.: De acuerdo. Concedido. Ahora sí,
resueltos dos de los asuntos menores… vayamos al tercero. Nuestra posición es
clara: la vivienda es un derecho, no un negocio.
MONTSE MÍNGUEZ (M.M.): Completamente
de acuerdo, Pedro.
M.R.: Me alegra escuchar eso, Montse.
Entonces supongo que todos los presentes estaremos dispuestos a publicar
nuestro patrimonio inmobiliario, las condiciones de nuestros alquileres y las
ayudas que recibimos. Comienzo yo: tengo dos viviendas, una en Madrid y otra en
Asturias.
(Silencio en la sala que lleva el nombre
de una víctima de ETA, el mismo que estaría revolviéndose en su tumba si
presenciara la escena).
M.M. (rompiendo el silencio sepulcral): Margarita, ¿y
del medio millón de euros que tienes en el banco, no hablamos? A ver… no
confundamos el debate político con la vida privada de las familias, sobre todo
cuando todo se hace dentro de la legalidad.
O.L.: ¿A quién le importa que yo sea
propietario de cuatro viviendas y un garaje entre Segovia y Madrid y que solo
cuente con 60.000 euros en cuentas bancarias? La transparencia es fundamental,
pero tampoco podemos convertir cada declaración patrimonial en una serie de
Netflix.
M.R.: No, tanto no, pero bastaría con
una hoja de cálculo. Suele ser mucho más terrorífica.
P.S.: Montse, ya se está hablando
públicamente de lo que todos sabíamos: que tu pareja tiene más de treinta
viviendas. Hasta ahora todo estaba bien, pero una vez que el facha de Chicote
te ha desenmascarado públicamente, entenderás que la cuestión política es
incómoda.
M.M.: ¿Incómoda para quién? ¿Para el
partido que defiende el derecho a la vivienda o para el partido que tiene que
explicar que sus dirigentes están forrados de ladrillo por todas partes menos
por una? Porque yo no soy la única… ya lo estamos viendo.
O.L.: Lo importante es distinguir entre
poseer viviendas y especular con ellas.
M.R.: Por supuesto. Y entre defender
la sanidad pública y tener seguro privado. Y entre predicar austeridad y viajar
en Falcon. Y entre la decencia y hacer la carrera política con sobres de las
saunas de su suegro. Perdonad, como voy de número dos me he crecido.
M.M.: Quiero dejar claro que no soy
responsable de cada decisión económica de mi consorte. Él lleva todo el papeleo
muy bien. De hecho todos sus desahucios se han consumado sin que ningún
inquilino ponga una pega y sin ninguna concentración de perroflautas para
impedirlos.
P.S.: Todo es razonable, pero no
podemos presumir públicamente de eso. Hay que conseguir que nuestro ganado siga
pastando y, para ello, al final de este acto vamos a dar a conocer tu dimisión.
M.M.: ¿Mi qué?
P.S.: Sí, acabas de manifestar que
dejas la portavocía de la Ejecutiva Federal del PSOE, que renuncias a tu puesto
en la Ejecutiva Federal como secretaria de Estudios y Programas y que no te
presentarás al Congreso en las elecciones del 29 de noviembre… Y también que
renuncias al acta de diputada.
O.L.: Bueno, Pedro, para. Quizá no
tanto. Montse debería reconsiderar esto último.
M.M.: ¿Yo reconsiderar? ¡Me estáis
poniendo en la puta calle!
P.S.: Tiene razón Óscar. Acepto que no
renuncies a tu acta de diputada. Tenemos que seguir riéndonos de la
Constitución y en la Diputación Permanente necesitamos tu voto para
descojonarnos de la soberanía popular.
M.M.: O sea, me echáis y me utilizáis.
P.S.: Como a todos y a todas, Montse.
Como a Fernando también. Además, tú no vas a la puta calle. Tienes tres
viviendas propias y más de treinta inmuebles para elegir, especular y seguir
haciéndote una millonaria consorte de dos pares de huevos.
M.M.: ¿Ah, sí? ¿Y Óscar sí sigue?
¿Desahucia a un vecino enfrente de Maricarmen y se queda tan pancho?
O.L.: Querido presidente, creo que
debemos abordar ese asunto que también Chicote pretende utilizar contra mí.
P.S.: Adelante.
O.L.: No podemos convertir el asunto de
una vivienda vinculada a una entidad pública en un escándalo.
P.S.: Óscar, te comprendo pero tampoco
puedes pedir que se investigue todo cuando afecta a los demás y que se aplique
el beneficio de la duda cuando te afecta a ti.
O.L.: No estoy pidiendo un trato de
favor. Estoy pidiendo contexto.
M.R.: El contexto es magnífico. En
España, un ciudadano corriente, ante el banco, presenta nóminas, fianza,
avalista y dos riñones. En cambio, cuando ha de hacerlo ante MUFACE, descubre
de repente que lo verdaderamente importante es el contexto.
O.L.: Esa comparación es demagógica.
M.R.: Naturalmente. La demagogia
consiste en querer comparar dos situaciones incómodamente idénticas.
M.M.: Lo que deberíamos hacer es
aplicar el mismo criterio a todos.
P.S. (en tono sarcástico): Exactamente. Y
publicar las conclusiones antes de las elecciones. En fin… aquí acaba el punto
tercero. Comencemos con el cuarto: la oposición lleva semanas hablando de mi
entorno familiar. Begoña, mi hermano, mi suegro… Siempre lo mismo.
M.R.: Pedro, una cosa es criticar la
utilización política de los familiares y otra que… ¡vaya ganao que
tienes alrededor!
P.S.: ¡Margarita, recuerda que estás
de invitada y lo mismo que Montse ya no es número uno por Lleida, tú ya mismo
no eres número dos por Madrid! No he dicho eso. He dicho que, si siguen
utilizando a mi familia como munición electoral, quizá haya que dar una respuesta
política.
O.L.:¿Una comparecencia en el Palacio
Real?
P.S.: Algo más contundente. Si hace
falta, los pongo en las listas.
(Silencio absoluto)
M.M.: ¿A tu mujer?
P.S.: Si hace falta.
O.L.:¿A tu hermano también?
P.S.: Si hace falta.
M.R.: ¿Y a tu suegro?
P.S.: Si hace falta.
M.R.: Pedro, iba a decirte que las
listas electorales no son un programa de protección familiar. Pero mejor me
callo… por aquello del número dos por Madrid.
M.M.: Y un mensaje: “la familia que
resiste unida, permanece unida”.
P.S.: Estoy diciendo que no voy a
aceptar que se condene a personas por asociación.
MARÍA JESÚS MONTERO (M.J.): Entonces dilo
así. Es mucho más defendible que amenazar con convertir una candidatura en una
reunión familiar de Navidad.
P.S.: Marixu, tú cállate que me tienes
contento…
O.L.: Entonces, habría que ver quién
ocupa el número uno.
P.S.: Óscar…
O.L.: Retiro la pregunta.
P.S.: Por respeto a Margarita que
lleva un minuto callada, os informo que mantendrá el número dos en Madrid por
detrás del Duce, es decir por detrás de mí. Tercera, Begoña, cuarto, David y
quinto, Sabiniano. Y ahora, señor conserje mayor, que entre Begoña.
(El silencio ahora puede oírse en toda
su magnitud. Son las diez y cuarto. La hija de Sabiniano aparece sonriente en
la sala entre el desconcierto general para acabar sentándose junto a su marido.
El mutismo torna en una salva de aplausos que recuerda aquellas de la Plaza de
Oriente, aunque todavía incapaces de ahogar los gritos que siguen atronando las
calles de Fuenlabrada: “Pedro Sánchez, hijo…”).
P.S.: Muchas gracias de nuevo. Vamos a
cerrar con una declaración común: unidad, responsabilidad, transparencia y
compromiso con la ciudadanía.
M.M.: ¿Y sobre las viviendas?
P.S.: Ni mú.
M.J.: ¿Y sobre el cribado del cáncer
en Andalucía?
P.S.: Marixu, calla, calla. La que has
liao pa ná. Ni mú también.
O.L.: ¿Y sobre MUFACE?
P.S.: Lo mismo.
M.R.: ¿Y sobre Ceuta y las aguas
territoriales?
P.S.: Ídem.
G.M.: ¿Y sobre las solicitudes de
protección internacional a los emigrantes homosexuales?
P.S.: Evaluación individual en el
Ministerio del Interior y respeto a los derechos fundamentales.
M.R.: ¿Y sobre tus familiares en las
listas?
P.S.: Será una sorpresa cuando la
gente los vea en las papeletas, aunque en unos instantes presentaré a Begoña en
público y le diré cuanto la amo. Ha sido una idea de Delcy: me ha enviado un
video de Nicolás bailando y besando a Cilia en el balcón del Palacio de
Miraflores. Hoy, Begoña, proclamaré mi amor besándote en este mitin de
Fuenlabrada y, naturalmente, bailaremos.
ÓSCAR PUENTE (absorto, y sin haber
tuiteado a estas alturas) (O.P.): Pero, Pedro, eso no lo veo conveniente.
Están los dos en una cárcel de Nueva York, en manos de Trump.
P.S.: Así es. Eso sí que lo envidio.
Ninguno de mis mil asesores me ha dicho todavía qué hay que hacer para alcanzar
semejante gloria.
O.P.: De acuerdo. “La situación
ferroviaria está siendo objeto de seguimiento permanente. Seguimos trabajando. #GobiernoDeProgreso”. Enviar.
(Un asesor levanta tímidamente la mano,
mientras interioriza “como una chota, está como una chota”).
ASESOR: ¿Podemos decir
que la reunión ha sido muy constructiva?
P.S.: Por supuesto y que hemos salido
unidos.
(Once menos diez. Se apagan las
pantallas que seguían mostrando el lema “Por una vivienda digna”. Alguien ha
añadido debajo, esta vez con rotulador permanente: “Y por una explicación
convincente”. Los asistentes abandonan la sala camino del mitin. En la mesa
queda una última hoja con el título “Punto sexto del orden del día: Plan de
comunicación para mañana”. La primera instrucción dice: “El aticazo”. La
segunda, escrita a mano, recuerda: “El padre, el novio y el hermano de Ayuso”).



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