viernes, 13 de marzo de 2015

1-3. Despendole levantino. A convalidar en Nervión


No hay nada hecho, absolutamente nada finiquitado. El fútbol está lleno de putadas variopintas que dejan con cara de tonto a los que se las prometían felicísimas, pero no cabe duda que el paso de hoy, cerquita del Mediterráneo, ha de valer su peso en oro para certificar el pase a cuartos la próxima semana en La Bombonera.

Y el mérito de hoy ha vuelto a ser el de un equipo hecho y derecho desde el minuto 1 al 93 que enfila las posibilidades de otra ronda continental a lo grande, frente a otro equipo, el del ínclito, llorón, maleducado y resentido Marcelino García Toral, que juega al fútbol de maravilla. Pero -siempre hay un pero mientras no se premien otros valores- para ganar en el deporte rey -¡qué cosas hay que explicar!- se necesita marcar un gol más que el adversario y eso lo hace el equipo de Unai Emery con cierta regularidad.

No se había cumplido el segundo 14 cuando los nuestros se pusieron por delante al ejecutar una jugada de tiralíneas desde el saque inicial de centro hasta que el balón, tocado en última instancia por Vitolo, besara las mallas de la portería de Asenjo. En la siguiente jugada el genial Vietto puso el balón en el travesaño de Sergio Rico en lo que supuso la aproximación más peligrosa de los locales, amén del gol, sobre la meta sevillista. A los 25 M'bia estableció con el 0-2 una distancia cómoda con la que se llegó al descanso.

Tras éste, una extraña jugada, con penalti incluido no señalado, terminó en el discutido gol del Villarreal tras la carajera del italiano Orsato y sus ayudantes de banda y área, para, instantes después, en otra lección magistral del denostado (por tanto sabihondo, sabelotodo, listillo, enteradillo, perspicaz, sutil, astuto, avispado, intuitivo, taimado, clarividente, lince...) Emery, Gameiro estableciera el 1-3 definitivo.

El Sevilla le dio la posesión a un Villarreal que nunca pudo con este Sevilla de las grandes ocasiones y que, con un Sergio Rico genial en las escasas presencias amarillas, dispuso de las mejores ocasiones para lograr un resultado de época. De hecho, Aleix Vidal, que además sufrió un penalti no señalado, pudo hacer el tercero pero su disparó se estrelló en el larguero.

La semana que viene, la reválida de este bachiller elemental de octavos que ha de servir para estar al día siguiente en el bombo del bachillerato superior de la siguiente ronda donde se vislumbran rivales que... mejor hablamos el próximo jueves, porque terminamos como empezamos: no hay nada finiquitado en este fútbol lleno de jugarretas variopintas que dejan con cara de tonto a los que se las prometían felicísimas.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

 
Villarreal C.F. 1 - Sevilla F.C. 3
 
Villarreal C.F.: Asenjo; Mario, Eric Bailly, Musacchio (Dorado, m. 83), J. Costa; Moi Gomez (Campbell, m. 46), Trigueros, Jonathan dos Santos, Cheryshev; Vietto y Uche (Gerard Moreno, m. 68).
 
Sevilla F.C.: Sergio Rico; Figueiras, Pareja, Carriço, Tremoulinas; M'bia, Krychowiak; Aleix Vidal, Iborra (Banega, m. 75), Vitolo (Reyes, m. 77); y Gameiro (Bacca, m. 63).
 
Goles: 0-1, m. 1 (a los 13 segundos): Vitolo. 0-2, m. 25: M'bia. 1-2, m. 47: Vietto. 1-3, m. 50: Gameiro.
 
Árbitro: El italiano Daniele Orsato. Amonestó a J. Costa, Moi Gómez y Campbell, por los castellonenses, y a Krychowiak y Aleix Vidal, por el campeón.

Incidencias: Partido correspondiente a la ida de los octavos de final de la UEFA Europa League, disputado en el estadio de El Madrigal, ante 19.000 espectadores, dos millares largos de ellos sevillistas, en noche templada. Terreno de juego en buenas condiciones.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Otro fraude: los planes de vivienda. Consejera, ¿qué hay de lo mío?



11/03/15. Mi colaboración de ayer en El Demócrata Liberal



O presidenta, ¿dónde está su compromiso?, lo mismo da que da lo mismo.

En el reinicio del último curso político, a mediados del pasado septiembre, los medios de comunicación anunciaban a bombo y platillo:


“El Gobierno central y la Junta de Andalucía han firmado este lunes el convenio de colaboración para la ejecución del Plan Estatal de la Vivienda (2013-2016). La ministra de Fomento, Ana Pastor y la consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés, han suscrito este plan, que destinará a la comunidad cerca de 180 millones de euros para el fomento del alquiler, la rehabilitación de la vivienda y la regeneración y renovación urbanas. De la cantidad total, 137 millones los aportará el Estado y los 41,3 restantes la administración autonómica.

A estos 137 millones hay que sumar, ha indicado Pastor, el dinero destinado a subsidiaciones de préstamos de vivienda y otras subvenciones. Una cantidad que, según la ministra, asciende a 455 millones sin sumar la aportación de la Junta. Con la inversión total se podrán rehabilitar 8.500 viviendas andaluzas, conceder 52.100 ayudas al alquiler y beneficiar unos 52.000 préstamos convenidos de la subsidiación. Además, Pastor ha explicado que se prevé que la rehabilitación de edificios, regeneración y renovación urbanas puedan generar alrededor de 5.800 puestos de trabajo en tres años”.

Desconozco, aunque me lo puedo imaginar, si la Junta de Andalucía ha dado cumplimiento a la primera de las finalidades tras recibir 137 millones de euros del Estado (22.800 millones de de las antiguas pesetas, para que no perdamos la perspectiva) destinados al fomento del alquiler, la rehabilitación de la vivienda y la regeneración y renovación urbanas.

También ignoro el destino de los 455 millones que el Estado ha puesto en las cuentas de la Junta de Andalucía (casi 76.000 millones de nuestra antigua moneda, más los que en teoría tendría que haber aportado la administración autonómica) destinados a subsidiar 52.000 préstamos para adquisición de vivienda de otros tantos jóvenes andaluces. Por el contrario, de esta partida sí puedo asegurar que no ha llegado a sus destinatarios, a los que se les está hurtando su alícuota parte, que no es precisamente pequeña como se verá más adelante.

El único antecedente público de este timo lo ofreció la Asociación Empresarial Sevillana de Constructores y Promotores de Obras (GAESCO), que puso el pasado año en conocimiento de la Fiscalía la deuda de 18 millones de euros que la Junta de Andalucía mantenía con catorce empresas promotoras que se acogieron a las subvenciones para la construcción de vivienda protegida correspondientes al Plan de la Vivienda 2008-2012.


La denuncia ante la Fiscalía, de la que nunca más se supo, se basó en la constatación de que la Junta no sólo no pagaba la parte de subvención que le correspondía, sino que, capciosamente, estaba reteniendo la aportación correspondiente al Ministerio de Fomento de estas subvenciones finalistas. GAESCO aseguraba: «Antes de aprobar otro plan, que paguen las deudas del anterior».

Tan cierto es que el gobierno del “maldito” Rajoy (culpable: su funesta política de comunicación) ha mantenido para Andalucía, en tiempos de crisis y estrecheces, una apuesta por la política de vivienda con el Plan Integral de Vivienda y Suelo 2013-2016, dotándolo con una financiación de 2.421 millones de euros, como que el envite no ha sido correspondido por la “bendita” Díaz (responsable: la preciada maquinaria goebbeliana de propaganda), que ha cuarteado el compromiso de aportar su parte de financiación y, sobretodo, que ha mostrado su acreditada incapacidad para ejecutarlo, como ya sucedió con anteriores planes de vivienda de la Junta de Andalucía de los que quedaron pendientes de atender más del 70% de solicitudes de los ciudadanos.

Tan real (¡lo que son las cosas, si las encuestas no están muy descaminadas!) que mientras los unos se disponen a perder su efímera y anecdótica hegemonía en las Cinco Llagas, los otros se revelan prestos y dispuestos a recolectar como fruta madura unos votos tan piadosos como enigmáticos el próximo día 22.

Y aunque ello suceda, las preguntas de los jóvenes y “jóvenas” andaluzas, tanto ahora a doña María Jesús como antes a doña Elena -que mientras pisaba moqueta se olvidó de los compromisos de su coalición-, se perpetuarán en el tiempo: “consejera, ¿qué hay de lo mío, dónde está el dinero?; presidenta, ¿dónde está la pasta?; ¿a qué se ha dedicado el importe de este fraude, rayano con la malversación, si no dentro del tipo, que, con toda seguridad, empujará al desahucio a un buen número de jóvenes andaluces?”.

Pero el gobierno central también deberá explicar su pasividad:


¿Así que el gobierno socialista “dilapida” [otros] 455 millones de euros y la denuncia del partido en el Gobierno se ciñe a un tuit de una diputada malagueña en plena campaña electoral? Y mientras, ¿los servicios jurídicos del Gobierno silbando y mirando al horizonte?


P.S.- Mi hijo, y con él miles de jóvenes andaluces, tiene en sus manos desde 2012 una resolución que igual que le reconoce derechos, hoy por hoy es solo papel mojado.



Con el silencio por única respuesta, en diversas ocasiones se ha dirigido a la Consejería competente, reclamando a la Junta el cumplimiento de sus compromisos, la última el pasado mes de noviembre:

         En estos días se cumplen 30 meses de la firma del contrato de compraventa de mi vivienda de protección oficial que, de acuerdo con los requisitos de la Orden de 26 de enero de 2010 sobre desarrollo del Plan Concertado de Vivienda y Suelo 2008-2012, suscribí con mi promotora.

         El citado contrato, del que se adjunta copia del visado por su Departamento entonces denominado Consejería de Obras Públicas y Vivienda, me reconoció la opción a diversas ayudas para la subsidiación del préstamo convenido, concretamente:

- Subsidiación estatal: 100 euros al año por cada 10.000 euros de préstamo durante un periodo de 5 años a las unidades familiares con ingresos inferiores a 2,5 veces el IPREM, prorrogable en las condiciones que se establecen por otros dos periodos iguales, más un incremento de 55 euros por cada 10.000 euros de préstamo durante el mismo periodo por pertenecer a un colectivo con derecho a protección preferente.

         - Subsidiación autonómica: 250 euros al año por cada 10.000 euros de préstamo durante un periodo de 5 años, prorrogable en las condiciones que se establecen por un periodo de igual duración.

         - Subvenciones autonómicas: “una ayuda de 1.200 euros a las y los jóvenes para hacer frente a los gastos inherentes a la adquisición de la vivienda” y otra “ayuda de 5.000 euros a las unidades familiares con ingresos inferiores a 1,5 veces el IPREM, cuando la vivienda adquirida [como es el caso] esté ubicada en un municipio de precio máximo superior”.

Desde el primer vencimiento el Estado viene cumpliendo escrupulosamente su compromiso, abonando la ayuda convenida directamente a la entidad prestadora bancaria. Contrariamente, la Consejería de Fomento y Vivienda, mientras abre nuevas vías de financiación de otras iniciativas, ha desatendido desde el inicio sus obligaciones.

Al día de hoy su Consejería mantiene una deuda conmigo superior a los 10.500 euros por todos los conceptos. La situación -mi caso es el de miles de ciudadanos andaluces- ya deviene insostenible. La especial vulnerabilidad de nuestro colectivo (jóvenes con primeros empleos en una región con el 53% de desempleo en nuestra franja) acentúa negativamente nuestro día a día.

Cada vez que me he interesado por el asunto, a través de la ventanilla de su Delegación Provincial en Sevilla, me han ido consolando: “se están liquidando las ayudas correspondientes a febrero de 2011, a marzo de de 2011...”. Ahora, dos años y medio después de su compromiso, se me comunica ya sin tapujos que “no hay crédito y que me olvide de las ayudas”. Mientras tanto, yo sigo cumpliendo con enorme esfuerzo mi parte del compromiso, liquidando religiosamente a la entidad bancaria la parte que me corresponde más la que es consecuencia de su incumplimiento.

Ha de saber que me embarqué en el proyecto de adquisición de una vivienda de protección pública con tremenda ilusión, la propia y la que me insufló su Consejería merced a las medidas de apoyo a la inversión con las que -en un exceso de confianza al parecer- siempre conté para comprometerme, con muy escasos recursos, en una aventura que ahora deviene en desventura por su incumplimiento.

Espero que rectifique con prontitud y me abone lo debido. ¿Puede imaginarse lo que supone en mi economía familiar DIEZ MIL EUROS? [ONCE MIL EUROS, al día de hoy].

Si su actitud persiste no será solo el banco el responsable de los cientos de desahucios que con toda seguridad se van a producir. Usted y el fraude que su decisión conlleva, serán su mano ejecutora.”

sábado, 7 de marzo de 2015

3-4. ¡Qué fatiguitas!. Desequilibrio defensivo

Una vez más, la pegada, la calidad sevillista de los últimos metros han resultado suficientes para compensar las facilidades de un sistema defensivo que ha perdido la contundencia que le ha venido caracterizando a lo largo de la temporada.

El exceso de centrocuentismo en ambos bandos no generaba acciones de peligro sobre los impasibles guardametas hasta el minuto 28 en el que los locales, casi sin pretenderlo, se pusieron por delante en el marcador al aprovechar Oriol Riera, en el primer palo, un servicio desde la derecha. Ese momento sirvió para que una anodina primera parte comenzara a despertar del sopor, tanto que cinco minutos después, en la primera aproximación seria del Sevilla, tras una triangulación Vitolo-Bacca-Vitolo, finalizó con el gol del empate obra del canario. A esas alturas el ínclito Teixeira Vitienes (José Antonio), por si no tuviéramos bastante con uno, ya había mostrado dos increíbles tarjetas amarillas a Krychowiak e Iborra, los dos centrocampistas de cierre sevillistas, que mermaron aún más la ya de por sí escasa presencia roja en la zona ancha.

El segundo fue un calco del primer tiempo: un Sevilla reservón, con un elevado e inexplicable complejo de superioridad, que regalaba el balón a los coruñeses a la espera del coletazo decisivo. Eso ocurrió a los 7 y a los 20 minutos de la reanudación, cuando primero Vitolo (1-2) en una precisa llegada y Gameiro, al convertir en gol un penalti cometido sobre el mediocampista canario (1-3), parecían sentenciar tan extraño encuentro.

Pero una vez más, las previsiones se fueron al garete. Una jugada calcada del primer gol deportivista, con todavía 18 minutos por delante, sirvió para que el propio Riera pareciera volver a sembrar la zozobra sobre las huestes sevillistas. Y, cosas del fútbol, cuando todo hacía presagiar los peores momentos, hizo su presencia un Sevilla equilibrado, sabedor de su talento, triangulando, escondiendo el esférico, escogiendo los tiempos y proyectándose en sucesivas oleadas sobre la meta de Fabricio. En una de ellas, una nueva gran jugada de Vitolo acabó en autogol de Sidnei, ahora sí acabando con los sueños coruñeses a falta de siete minutos.

Ya ni siquiera la actuación del cantabrón de turno (infame la tarjeta mostrada a Banega), señalando un inexistente penalti en el área sevillista que Riera se encargó de convertir en el alargue, acarreó la mínima inestabilidad a la partida de Uani que, por otra parte hacía ya algún tiempo que tenía la cabeza en El Madrigal.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

R.C. Deportivo de La Coruña 3 - Sevilla F.C. 4
 
R.C. Deportivo de La Coruña: Fabricio; Juanfran (José Rodríguez, m. 80), Insua, Sidnei, Luisinho; Bergantiños, Borges; Cuenca (Hélder Costa, m. 74), Lucas, Cavaleiro (Fariña, m. 62); y Oriol Riera.
 
Sevilla F.C.: Sergio Rico; Diogo, Pareja, Kolodziejczak, Fernando Navarro; Iborra (M'bia, m. 61), Krychowiak; Aleix Vidal, Banega (Denis Suárez, m. 79), Vitolo; y Bacca (Gameiro, m. 61).
 
Goles: 1-0: m. 28, Oriol Riera. 1-1: m. 33, Vitolo. 1-2: m. 52, Vitolo. 1-3: m. 65, Gameiro (p). 2-3: m. 72, Oriol Riera. 2-4: m. 83, Sidnei (p.p.). 3-4: m. 91, Lucas Pérez (p).
 
Árbitro: El cántabro José Antonio Teixeira Vitienes. Mostró cartulina amarilla a Insua, por el Depor, y a Iborra, Krychowiak, Banega y Diogo Figueiras, por el Sevilla.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 26ª jornada de Liga, disputado en el estadio Riazor ante 21.000 espectadores. Terreno de juego en regulares condiciones.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Dos días de vacaciones y un par de huelga



04/03/15. Mi colaboración de ayer en El Demócrata Liberal


En medio del trimestre más corto del año, la Educación Andaluza ha sufrido, en apenas una semana, un recorte del 10 % de días lectivos de su calendario escolar.
Por su obra y gracia, el Sindicato de Estudiantes ha unido al Día de la Comunidad Educativa del pasado viernes y del “día no lectivo” de ayer, dos jornadas de huelga “contra el decreto 3+2, con el que el ministro Wert pretende destruir la universidad pública”.
La anécdota, el denominador común, la divisa dominante en todas y cada una de las manifestaciones convocadas contra los desmanes wertsianos (continúo sin apreciar una relación siquiera indirecta) ha sido y continúa siendo la bandera de la Segunda República Española. Como muestra, la de Sevilla a su paso por la Puerta Osario.
Según “el” sindicato vertical estudiantil -así, a la antigua usanza- la huelga ha recibido un apoyo masivo y contundente: “Miles de institutos y cientos de facultades están completamente vacías”. Por su parte, Wert ha calificado el seguimiento de minoritario. Parece claro que ni una cosa ni la otra.
Pretendemos hoy aportar algo más de luz sobre un asunto del que todo el mundo habla con desdén, con la petulancia y vanidad del que se cree en poder de la verdad aun ignorándolo casi todo.
Los aspectos negativos de la norma (¡lo ha dicho la radio!) se asumen con naturalidad por la mayoría, sin embargo la tozudez en su implantación necesariamente hace dudar al más crédulo de que todo no va a ser avieso, siniestro o retorcido, curiosidad que nos ha ayudado a descubrir sus aparentes bondades, que -¡oh, sorpresa!- también resplandecen como tendremos la oportunidad de corroborar a continuación.
El Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Educación, Cultura y Deporte, aprobó el pasado 30 de enero el Real Decreto por el que se modifica el Real Decreto 1393/2007 de ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales y el Real Decreto 99/2011, de 28 de enero, que regula las enseñanzas oficiales de doctorado.
En sus respectivos procesos de adaptación a Bolonia, la mayor parte de los países adoptaron desde el inicio un sistema flexible mediante el cual las titulaciones de Grado se sitúan entre 180 y 240 créditos y las de Máster entre 60 y 120 créditos. Es decir, en la universidad española cohabitan Grados de 3 y 4 años de duración y Máster de 1 y 2 años.
España, por su parte, prefirió en 2006, en contra de la propia Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, un sistema rígido de 240 créditos para los Grados y de 60 para los Máster (4 años de Grado y 1 de Máster). Decían entonces los rectores y nadie osó pronunciar las palabras insensatez, disparate o huelga, ni ninguna otra que se le asemejara: “Podría optarse por una posición más flexible en la que existieran Grados entre 180 y 240 créditos. No está claro que todos los Grados necesiten ni deban tener una misma carga de créditos”.
Pero no, Zapatero, Cabrera, Gabilondo y su troupe pasaron de ellos y se optó por el sistema 4+1, que constituye la excepción en el ámbito europeo y que comparten muy pocos países, entre ellos Chipre, Turquía, Armenia, Georgia, Kazajstán, Rusia y Ucrania, siendo Grecia el más cercano a nosotros física y culturalmente.
Lo que pretende el nuevo Real Decreto, al parecer en contra de todos los criterios y razonamientos, incluidos los de los rectores que antes lo pedían y ahora lo desechan, es converger con la mayoría de los países europeos de nuestro entorno. Y así, la modificación llega con el beneplácito de la Conferencia General de Política Universitaria y del Consejo de Estado, ambos órganos consultivos en la materia.
Resulta, asimismo, que, por imperativo europeo, el 30 % de las titulaciones –las relacionadas con Ingeniería, Arquitectura y Ciencias de la Salud- están sometidos a una normativa que fija su duración, por lo que no se ven afectadas por este Real Decreto.
Por otra parte, el sistema en vigor produce sustanciales disfunciones en el reconocimiento mutuo de títulos, motivo por el que el bisoño real decreto pretende facilitar la realización de Máster en el extranjero de forma acorde con los Máster impartidos en España y no como hasta ahora en el que nuestros estudiantes, si deseaban realizar estudios de doctorado en las universidades extranjeras, se veían forzados a cursar complementos formativos, en definitiva, nuevos Máster a sumar a los realizados previamente en territorio patrio, al no reconocerse los aquí impartidos. Otra de las aspiraciones de la nueva vía es facilitar el acceso de extranjeros a nuestras universidades, además de alcanzar acuerdos para la obtención de dobles títulos (Grado o Máster) entre las universidades españolas y el resto de las europeas.
Pero lo que resulta definitivo y trascendente e, increíblemente, se enmascara u oculta es que el sistema flexible que proyecta introducir el Real Decreto es -¡cosas de la semántica!- flexible, o sea elástico, moldeable, variable, y así resulta que serán las universidades y solo las universidades -dentro del marco de su autonomía- las que decidan qué Grados se pueden reducir a 180 créditos y cuándo implantarlos. Por lo tanto, es un sistema voluntario, sin plazo para su ejercicio. De lo que se trata es de poner en manos de las universidades otra herramienta para que, una vez valorada, sin prisas y sin imposiciones, puedan y quieran implantar esta opción de forma gradual. En definitiva, le dice a los rectores y a la comunidad universitaria: “Ahí tenéis, como ocurre en Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña o los países nórdicos, un instrumento más; lo tomáis o lo dejáis”... Y, como sabido es que toda la ciencia, la ilustración, la erudición progresista copa los departamentos de las universidades, no habrá problemas de cara al “pueblo”: se dan las gracias, se rechaza y no se instaura, sencillamente porque “ahora no toca lo que antes se demandaba”.

P.S.- Me niego a creer que la comunidad educativa española, y en particular la andaluza, vagón de cola en todos los informes internacionales en la materia, se resigne a ocupar indefinidamente el farolillo rojo de esta vergonzosa clasificación. Para corroborarlo están la inmensa mayoría de alumnos de Segundo de Bachillerato de nuestros institutos –en teoría los que deberían ser más proclives a la movida, por su formación y madurez, y porque serán los “engullidos” de forma incipiente por este dragón de siete cabezas- que han “pasado” de huelga, optando por asistir a clase mayoritariamente. Para echar tierra sobre tal presunción, se basta y se sobra la propia comunidad educativa andaluza que, impávida, ha permitido el despido de casi cinco mil docentes en los últimos tres años sin mover un dedo para exigir su readmisión en la calle, ni para asir una pluma y denunciarlo públicamente.

lunes, 2 de marzo de 2015

0-0. Superior en todo. Menos en lo fundamental




Y lo fundamental son los goles, ese elemento que define (diferencias a favor y en contra) quién es el mejor jugando a esto. Dicho lo cual, quien lo ha buscado y quien lo mereció, ha sido el equipo de Unai Emery que le ha dado un somero repaso a las huestes de Simeone.

Y tras la primera reflexión, surge la segunda con prontitud: ¿Por qué ese carácter, esa intensidad, ese “a por todas” que hoy ha vuelto a mostrar el Sevilla, desde el pitido inicial hasta el ridículo 93 con el que ha alargado el trencilla la pérdida de tiempo de los forasteros, no es el pan nuestro de cada día de un grupo de personas que se dedican a jugar al fútbol de forma profesional?

El éxito de los grandes de nuestro fútbol, léase Real de Madrid y Barcelona, viene dado no solo por su calidad que, naturalmente, la atesoran en mayor grado que el resto, sino por la capacidad de sacrificio y entrega con la que responden a las exigencias del rival de turno que, ese día sí, saca “toloquellevaentro” para competir en igualdad de condiciones en el ámbito de la generosidad en el esfuerzo.

Desde hace un par de temporadas se ha sumado a esa “moda” el Atlético de Madrid. Y ese es el secreto de sus éxitos. Sin completar una plantilla que ni de lejos se acerque a la de los dos trasatlánticos, la presión constante, la perseverancia y el carácter se han convertido en las virtudes de un equipo que le han servido para discutir a los dos grandes la supremacía del fútbol español.

Y esas virtudes, también puestas hoy en práctica por el Sevilla, y solo hoy, son las que han permitido a los colchoneros llevarse un punto del Sánchez Pizjuán, a pesar de la enorme superioridad futbolística de los nuestros, que se han mostrado incapaces de plasmarla en el marcador.

Lo mejor del partido, sin duda, ha venido, como ya sucediera 72 horas antes en Alemania, de la mano de Ever Banega, dueño y señor de la zona ancha, ese jugador al que tanto nos ha divertido sacrificar por “indisciplinado, arrogante, pasota y de vuelta de todo” y que hoy ha vuelto a demostrar que cualquiera no se enfunda la casaca albiceleste. Antes del descanso, un balón suyo a la espalda de la defensa colchonera fue enviado por Iborra -espectacular de nuevo el valenciano- al palo izquierdo de la portería de Moyá.

No ha de obviarse al resto de destacados, con un Sergio Rico que resolvió con suma facilidad las escasas aproximaciones atléticas; una pareja de centrales de circunstancias (Kolodziejczak y Arribas) que se han bastado y sobrado para controlar primero a Griezman y después a Torres y a Mandzukic. Bien los laterales, principalmente Fernando Navarro tanto en acciones ofensivas como defensivas, si bien Coke estuvo excesivamente fallón en sus proyecciones como atacante. A los citados Banega e Iborra cabe sumar la aportación de un recuperado Aleix Vidal y, sobretodo, de Vitolo, otro “jugador de Segunda” (el “genio” dixit) que resulta que no solo vale para Primera sino que en las próximas fechas estrenará internacionalidad. Extrañamente desubicado Krychowiak, no desentonó y Bacca volvió a ser, diez meses después, ese jugador fundamental que no solo tiene pólvora en su botas sino que, de espaldas, la baja, la protege y la juega con ventaja. Las incorporaciones de M'bia y Reyes y los minutos para Gameiro (genial doble cambio que supuso una remodelación en las posiciones del 50 % del equipo) sirvieron para recuperar el territorio momentáneamente perdido.

Solo dos errores de Krychowiak, en ambos tiempos, propiciaron los dos acercamientos con peligro de los de Simeone sobre la meta de un inédito Sergio Rico que se limitó a atajar dos disparos lejanos y centrados sobre su portería.

Reparto de puntos en un partido en el que los de Emery utilizaron las armas del actual campeón para proclamar que si se quiere, se puede. El problema radica en que esos quereres sean solo flor de un día, o de tres: el de hoy, el del Real de Madrid y el del Barça. Y eso sigue sin valernos.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla F.C. 0 - Atlético de Madrid 0

Sevilla F.C.: Sergio Rico; Coke (M'bia, m. 70), Arribas (Reyes, m. 70), Kolo, Fernando Navarro; Iborra, Krychowiak; Vitolo, Banega, Aleix Vidal; y Bacca (Gameiro, m. 79).

Atlético de Madrid: Moyá; Juanfran, Miranda, Godín, Jesús Gámez; Mario Suárez, Tiago; Raúl García, Arda Turan (Fernando Torres, m. 58), Gabi (Koke, m. 63); y Griezmann (Mandzukic, m. 75).

Árbitro: El aragonés Clos Gómez. Amonestó a Arribas, Arda, Krychowiak, M'bia y Banega, por el Sevilla, y a Gabi, Jesús Gámez, Griezmann, Mario Suárez y Tiago, por los colchoneros.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 25ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 41.000 espectadores, en tarde agradable. Terreno de juego en perfectas condiciones.