miércoles, 14 de octubre de 2015

Fueros, contrafueros y recentralización



14/10/15. Mi colaboración de ayer en El Demócrata Liberal


No nos engañemos: las últimas elecciones del 27-S y toda la parafernalia plebiscitaria que le ha rodeado tienen su razón de ser, en última instancia, en el desesperado intento de los nacionalistas catalanes por procurarse un Concierto Económico al uso de la Comunidad Autónoma del País Vasco o del propio Convenio navarro. Otra cosa, llámese plena independencia, no les conviene y bien que lo saben, entre otras cosas porque el nuevo y pretendido intento de diferenciación tiene su necesario correlato en forma de rotundo ¡basta ya! del resto de la nación española. Eso sí, con un solo error, el de los que han señalado a la Constitución de 1978 como la madre de todas las afrentas en ese sentido. Haciendo un poco de historia repararemos como nuestra Carta Magna no ha sido, aunque sí la ha santificado, la generadora de una desigual normativa tributaria que, indefectiblemente, repercute en los bolsillos de los ciudadanos:

Desde finales del siglo XIX, tras la Tercera Guerra Carlista, los territorios vascos ya contaban con el denominado Concierto Económico, ratificado en el Estatuto de Guernica de 1979, norma que regula las relaciones tributarias y financieras con la Hacienda española. Pero, incluso, antes de 1876, las tres provincias vascas ya gestionaban estas relaciones por sus propios fueros. Álava y Navarra son los únicos territorios que han mantenido tal potestad ininterrumpidamente, pues Franco les compensó su apoyo al alzamiento salvaguardándolos, al tiempo que los abolía en las “provincias rebeldes” de Guipúzcoa y Vizcaya.

“Pertenecer al Estado español les conlleva una serie de derechos que tienen como contrapartida recíprocas obligaciones”

Es cierto, pues, que mediante un sistema añejo e inverso al que soporta el resto de España, el País Vasco y Navarra vienen gestionando (con la salvedad del IVA y de impuestos especiales tales como alcoholes e hidrocarburos) sus propios recursos, recaudando y gastando, a voluntad, por vía de impuestos y leyes anuales de presupuestos, además de ostentar sus propios servicios de inspección y recaudación. Sin embargo pertenecer al Estado español les conlleva una serie de derechos que tienen como contrapartida recíprocas obligaciones. Esa y no otra es la finalidad del cupo vasco, que consiste en la aportación anual de la citada comunidad al Estado por los gastos generales referidos a competencias propias de éste, tales como Asuntos Exteriores, Defensa, Cortes Generales, aduanas, ministerios, etc., sin olvidar las inversiones en infraestructuras tales como las ferroviarias, puertos, aeropuertos, etc. Esa contribución, que se renegocia cada lustro, se fijó en 1981, en función del peso de la economía vasca de entonces sobre el PIB del total de España, en el 6,24 % del gasto total del Estado en los citados asuntos.

Sin embargo el problema se hace todavía más complejo, y termina enquistándose, llegado el momento de negociar esa ley quinquenal del cupo ahora prorrogada desde enero de 2011, fecha en la que finalizó el periodo de vigencia de la última, de manera que ese porcentaje inicial aún no se ha tocado a pesar de que, según la gran mayoría de los expertos, la cifra, que sigue sin revisarse, se elevaría hoy por encima del 8,00 %.

Como el importe del cupo vasco no depende de sus propios ingresos sino de los gastos totales del Estado que le son repercutidos en el porcentaje cifrado, al final resulta cierto que la Constitución ha venido a confirmar (no a dar carta de naturaleza) un derecho de pernada vascongado y cuasi inmemorial sobre los carpetovetónicos a los que, ahora, además, se les obliga a “poner la cama”, pues está diseñado de tal forma que será favorable a los del Rh negativo mientras la economía vasca supere la media del Estado -lo que ha venido sucediendo desde la Revolución Industrial- produciéndoles desventajas solo si se originara una caída mayor de su economía con respecto al total nacional. Claro que, llegado ese momento, ya clamarían con algo parecido a “Espainia lapurtzen digu”, traducción obtenida en la red del consabido “Espanya ens roba”.

“Imaginemos, para reconfortarnos, qué hubiese sido de este país si esas competencias (Justicia, Educación y Sanidad) hubiesen estado en las manos de un ZP de la vida en plena crisis económica”

Está claro que la arcaica supervivencia de tales exenciones, ratificada por la Disposición Adicional Primera de la Constitución, y que ahora persigue con ahínco Cataluña, en nada se compadece con su artículo 14, que, con toda fastuosidad, proclama la igualdad de los españoles ante la ley; privilegios que no pueden suprimirse, como pretenden Ciudadanos y UPyD, sin entrar en la reforma constitucional, circunstancia que, por otra parte, esperan como agua de mayo, no solo los separatistas y antisistemas, sino un PSOE sin rumbo y dispuesto a abrir el melón de la Carta Magna ofreciendo a cambio no se sabe qué.

Dar marcha atrás en esta materia, al tiempo que se fomenta una política recentralizadora en materias tales como Justicia, Educación y Sanidad, como ocurrentemente y con ligereza gustamos pregonar, resulta absoluta y afortunadamente imposible. Imaginemos, para reconfortarnos, qué hubiese sido de este país si todas esas competencias hubiesen estado en las manos de un ZP de la vida en plena crisis económica. Es por ello que la solución ha de encontrarse, con la experiencia acumulada, en una redistribución de competencias más acorde y menos drástica y en la fijación de un cupo objetivo que garantice no solo la contribución a los gastos del Estado de los territorios forales sino el principio constitucional más olvidado por ese sistema, el de solidaridad, que ha de seguir siendo una herramienta en manos del Estado para disminuir las desigualdades entre territorios y para, en definitiva, seguir denominando España al conglomerado de intereses egoístas que entre todo hemos forjado.

Si no somos capaces, habría que ir pensando en solucionar incertidumbres y coger de una vez el toro por los cuernos para no seguir alimentando a esa fiera egoísta, insaciable y partidaria del ancho del embudo en todas las circunstancias.

¡Cumpleaños feliz!. 110 años nos contemplan. Y 10 años de forosevillista.com


"Cuentan las lenguas antiguas que un 14 de octubre nació una ilusión. Su nombre fue Sevilla y le prestó su nombre... ". Otro 14 de octubre, la fecha de nuestra fundación que El Arrebato -ahora en mil versiones- nos continuará recordando por los siglos de los siglos. Cien años y diez más en el que hubo tiempo para todo, para acumular títulos en la mitad primera del siglo de existencia, para vivir otro medio casi en el ostracismo y para resurgir de las cenizas, como el ave fénix, desde la celebración de nuestro centenario, con nuestras medias negras, cosechando nada más y nada menos que cinco títulos continentales: la Copa de la UEFA en Eindhoven el 10 de mayo de 2006, la Supercopa de Europa en Mónaco el 25 de agosto  de 2006, nuevamente la Copa de la UEFA en Glasgow un mayo después, el 16 de 2007, la UEFA Europa League en Turín el 14 de mayo de 2014 y, la última, la UEFA Europa League el pasado 27 del florido mes en Varsovia. Y otros tres títulos nacionales, la Copa de S.M. el Rey en Madrid el 23 de junio del mismo año, la Supercopa de España, también en la capital de España, el 19 de agosto del 2007 del triplete y, el más reciente, la Copa de S.M. el Rey en Barcelona el 19 de mayo de 2010. Para colmo la IFFHS, el organismo que controla las estadísticas del fútbol mundial nos reconoció durante diecisiete meses consecutivos lo que nosotros ya sabíamos: que somos del mejor equipo del mundo, algo nunca logrado por club alguno, recibiendo durante dos años consecutivos el cetro de auténtico y genuino rey del fútbol mundial.


Estos títulos, que nos han servido para echar por la borda todos los miedos y sinsabores de cincuenta años, han supuesto el trampolín definitivo de un Sevilla que -no nos cansamos de repetirlo- por historia, afición y tradición no tiene más remedio que estar entre los grandes del fútbol español. Y estar entre los grandes significa luchar por esa medalla de bronce que Real Madrid y Barcelona, inaccesibles más que nunca gracias a la golfería de los derechos televisivos, dejan para el resto de aspirantes. Por historia, nuestra lucha debe estar centrada en superar a equipos como Valencia, Atlético de Madrid o Athletic de Bilbao.

Pero en estos ocho años también ha habido tiempo para el desaliento y para el dolor, los que nos dejó nuestro recordado Antonio Puerta, el resorte que nos ayudó a recuperar nuestra grandeza se instaló definitivamente en el tercer anillo de la bombonera. Le estamos echando mucho de menos; por eso, ahora más que nunca, hoy apretamos todavía más los dientes.

Y hoy también es nuestro cumpleaños. El 14 de octubre de 2005 comenzó a andar este sitio en internet que continúa con su pretensión de informar y opinar sobre los temas que rodean a nuestro Sevilla. Esta página, en sus respectivas secciones, se ha hecho eco de las vivencias sevillistas de diez temporadas, desde la 2005/2006 a la pasada. En nuestra retina todavía estarán por mucho tiempo las emociones vividas en cuatro finales europeas muy lejos de Nervión: Holanda, Mónaco en dos ocasiones y Glasgow, cuyas plazas y calles parecieron cualesquiera de las calles y plazas del barrio que acoge nuestros sentimientos prácticamente desde nuestro nacimiento. La última visita a la capital del Principado fue la única en la que no sacamos tajada en forma de título. Naturalmente, sin olvidar que la afición sevillista convirtió la capital de España en un Guadalquivir rojo y blanco ese 23 de junio de 2007 en el que conseguimos nuestro cuarto título copero y en la que se batieron todos los records de desplazamiento de cualquier afición en el mundo. La Ciudad Condal tampoco le estuvo a la zaga el 19 de mayo de 2010 cuando viajó a Sevilla nuestra quinta Copa de España que permanecerá para siempre en nuestras vitrinas merced a la gestión de nuestro recordado Agustín Rodríguez, otro Sevillista Grande que se marchó al Tercer Anillo. ¿Y qué decir de nuestra presencia en Turín y, después, en Varsovia donde nos convertimos en el club europeo con más entorchados UEFA?

En otros apartados de esta web ha habido ocasión de rememorar los acontecimientos vividos por un grupo de sevillistas que se unieron el 2 de noviembre de 1995 fundando la asociación Foro Sevillista, a raíz de los tristes acontecimientos vividos en agosto del mismo año, con el único afán de defender los intereses de nuestro club que pretendían pisotear unos indocumentados.

Las gracias por lo vivido, justo es reconocerlo, han de darse a un presidente y a un consejo de administración que han trabajado en pos de la meta, un cuerpo técnico envidiable y una plantilla de jugadores profesionales orgullo de todos los sevillistas. Pero las cosas no siempre fueron así. Tampoco lo son ahora. Difícilmente viviremos acontecimientos tan lamentables como los acontecidos hace algo más de 20 años, porque desde entonces las autoridades deportivas españolas -también nuestros dirigentes- tienen muy presente que con el Sevilla no se juega, porque "... para defenderlo le dio a una afición".

Lo dicho: cumpleaños feliz, 110 años oficiales, sin olvidarnos de aquel Football Club de 1890, y 10 años de Foro Sevillista en Internet.

miércoles, 7 de octubre de 2015

El niño sirio, un mes después



07/10/15. Mi colaboración de ayer en El Demócrata Liberal


Un mes, tan solo un mes, ha sido suficiente para volver a la rutina. Poco más de 30 días le ha sobrado a la sociedad globalizada, y a la española en particular, para olvidarse de él; tal es así que, incluso, habrá quien ponga en duda si alguna vez existió.

La foto del cuerpo sin vida de Alan Kurdi, de tres años, en la arena de la playa turca de Bodrum, es ya historia; un borroso recuerdo desdeñado y postergado por un vecindario facilón y egoístamente olvidadizo, una vez dado por concluido el continuo machaqueo de esas televisiones que nos mostraron el auténtico drama, y que, cierto es, a la vista de los resultados, nunca lo fue suficientemente.

Se mostrarán, no obstante, en desacuerdo, quienes repliquen que, gracias a aquella imagen, los estados y las organizaciones internacionales se pusieron en alerta y tomaron -por fin- decisiones que concluirían con el drama de los refugiados. Todo una burda mentira: los responsables políticos conocían de primera mano, principalmente por informaciones directas de los gobiernos turco, italiano y griego, de la magnitud del problema, por lo que el intento de solución -devenido en simulacro- ya estaba en marcha antes de que la imagen de Alan se hiciera mundialmente famosa.

De forma espuria y vil limpiamos nuestras conciencias y nos quitamos el muerto de encima: “el problema ya está en manos de quien tiene que aportar las soluciones; esa centena de millar larga de refugiados, que representa solo la punta del iceberg, ya está repartida por media Europa y, además -menudos somos- hemos colocado en Getafe al entrenador de fútbol sirio zancadilleado por una periodista húngara”. Así, de nuevo convertimos la anécdota en noticia, el suceso en macrosolución para, a continuación, proclamarnos grandes y solidarios mientras, eso sí, con el codo apoyado en la barra de la taberna, despiezamos otra delicia de la Costa de la Luz y nos bebemos hasta el agua de los floreros.

Seguimos sin ser conscientes de que esa avanzadilla es solo una pequeña parte de la gigantesca remesa de seres humanos que continúa huyendo del horror de Siria y de otros lugares sojuzgados por la guerra y/o la hambruna; desesperación, horror y terror que allí continúan atascados y a los que ahora se suma el fuego cruzado de “aliados” internacionales (los últimos Rusia y Francia) que no se sabe bien a quien apuntan, ni parecen tener claro lo más elemental: quiénes son los buenos y quiénes lo malos en un conflicto que lo único que tiene asegurado es que los más desfavorecidos serán los de siempre.

En definitiva, un montaje más en el tablero de la geopolítica que nos hace desvivirnos por unos expatriados de Premier League, en detrimento de otros, de Segunda Provincial. ¿Por qué, si no, abrimos complacidos las puertas de Los Pirineos, mientras invertimos fortunas en concertinas en las fronteras de Ceuta y Melilla?

Una vez más la noticia de portada deja de tener virtualidad cuando agota su recorrido (el que somos capaces de tolerar) y  cuando vuelve a camuflarse sin pudor entre las que atañen a cientos de niños y adultos sin rostro que desaparecen a diario en el Mediterráneo devorados por alimañas a las que, por supuesto, eternamente “agradeceremos” su natural comportamiento antes de que (ojos que no ven… ) aparezcan fotos que nos hagan estremecer de nuevo.

A la vista de aquel ya lejano suceso, nuestro insensible corazón -ese que permitimos irracional, insensata e irreflexivamente que nos moldeen a diario los más pérfidos alfareros de la telebasura- es capaz de vidriar nuestros ojos con lágrimas (de cocodrilo) con la misma facilidad que nuestro selectivo cerebro se especializa en depurar la técnica para descarnar langostinos con una mano sin manchar el reluciente catavino que sostiene la otra.

Mucho temo, Alan, que con tu marcha, como ocurre con todas las muertes, has perdido principalmente tú, y muy cerca de ti, tu familia. El resto de mortales, los que esperan algún día compartir contigo la eternidad y los que aseveran que ya solo queda tu recuerdo, permanecen -persistimos- entre llantinas y gimoteos, reclamando al camarero otra toallita refrescante con aroma a limón, en un intento desesperado por limpiar nuestras conciencias como si en ellas morara ese característico y pasajero olor a crustáceo cocido que queda entre los dedos, una vez chupados con deleite hasta la extenuación.

sábado, 3 de octubre de 2015

2-1. ¡In-de-pen-den-cia!. ¡Pasen por Nervión para el sellado del pasaporte!




¿Quién dijo que sería fácil? Mejor, ¿quién apostaba por este Sevilla criticado hasta la náusea -otra vez- desde hace menos de 72 horas tras el partido europeo de Turín?, ¿quién daba hoy un duro por esta diezmada plantilla (sin Beto, Rami, Carriço, Banega, Escudero y Kakuta, sin olvidar a Pareja) y con un día menos de descanso que su oponente, también con "dos" significativas bajas?

La ocasión, más pintada de calva que nunca, no se mostraba propicia en absoluto. Ni siquiera un pelito, un cabello de ilusión en la rutilante alopecia que venía evidenciando este Sevilla 2015-2016 de espeluznante comienzo y de agoreros múltiples que, desde su asiento en la grada, desde su alcachofa radiofónica o desde el teclado de su toshiba, habían hecho doblar las campanas tocando a muerto por un cadáver que no, que no lo estaba, que, en todo caso había estado de parranda más tiempo del aconsejable.

La suerte, que en momentos puntuales había sido esquiva, ha vuelto hoy a estar del lado de El Grande del Sur de España (y por ende de Europa). Hasta en tres ocasiones balones tocados en última instancia por delanteros azulgranas han besado la madera de la portería de Sergio Rico, la primera de ellas tras el segundo regalo (no fueron los únicos) del extremeño Gil Manzano que señaló una falta al borde del área precedida por un claro fuera de juego señalado por el ayudante de la banda de Preferencia. Lastró al Sevilla, principalmente, merced a su irrebatible desigualdad en la toma de decisiones disciplinarias, sin olvidar el penalti que sirvió para meter a los de la in-de-pen-den-cia otra vez en el partido.

El visado a la independencia que, con ellos el FC Barcelona, persigue el 47 % de los catalanes que votaron hace seis días, ha sido sellado esta tarde en la aduana de Nervión. Tirando de sus principales atributos, el equipo de la casta y de la materia esencial de la tortilla franco-española, ha retornado, ha vuelto a conseguir en su feudo tres nuevos puntos a sumar a los cosechados la pasada semana ante el Rayo Vallecano. Un grito por la independencia -¡que desaparezcan!- de tanto bocazas, de tanto manipulador -como los que pululan por los medios de comunicación- celebrante porque el Sevilla FC entregara la cuchara el pasado miércoles en tierras italianas ante el subcampeón de Europa.


Ese vestuario desunido, peleado, colmado de rencillas, conflictos y disputas, se ha conjurado para gritar todos juntos: ¡cállaos, garrulos! ¡cerrad la boca, impresentables charlatanes ventajistas!, ¡aquí nos teneís a todos para proclamar a los cuatro vientos que somos un equipo, que nunca hemos dejado de serlo, y que esa bilis de eterna presencia en vuestras comisuras será un elixir de dioses al lado de la quina que todavía os queda por tragar!

Llegó la tan deseada actitud como tenía que llegar: a pesar de las bajas, de la mano de la notable mejora en el plano físico, ese apartado en el que se ha errado groseramente en la búsqueda de un título, la Supercopa de Europa, que finalmente no llegó pero para que el cuerpo técnico está encontrando el remedio adecuado.

Sergio Rico, Coke (c), Andreolli, Kolo, Tremoulinas, Krychowiak, Nzonzi, Krohn-Dehli, Iborra, Vitolo y Gameiro, un once para recordar: un portero de casi dos metros capaz de revertir la situación desde la primera vez que ponga su rótula en la nuez del delantero más amenazador, un capitán eterno titular llegue quien llegue, fiche quien fiche, y marcador constante del camino a seguir por el resto, dos centrales para la suplencia convertidos en titulares a la fuerza que han atiborrado de papel de periódico los gaznates de mucha gente, un lateral izquierdo "que se quitaba de en medio" y más presente que nunca, dos mediocentros todo pundonor aun sin estar en su mejor momento, un fichaje llegado de Vigo que los sabios de turno no podían entender, un gigante valenciano intimidador y hoy otra vez goleador y... el "chiquetito", ese delantero francés, todo decoro, vergüenza, velocidad, desborde y sabiduría que, para colmo, ha hecho hoy tragarse de un bocado la salchicha a los demorados que aún no ocupaban sus asientos tras el descanso.

Llegábamos al encuentro un poquito mejor que muertos y salimos de Nervión con la satisfacción de que el Sevilla FC ha vuelto, algo que comenzaba a dudar ese ventajista que disfrutaría saliéndose con la suya y poniendo de patitas en la calle al mejor entrenador que mis cuarenta años de carné han visto en el Ramón Sánchez Pizjuán. De todas formas, que estén tranquilos: ya queda un día menos para que vean cumplidos sus sueños y, con ellos, su patético "ya lo decía yo". Ahora de momento, a... callar.

VÍDEOS DEL PARTIDO:
FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla FC 2 - FC Barcelona 1
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Coke, Andreolli, Kolo, Tremoulinas (Mariano, m. 87); Krychowiak, Nzonzi; Krohn-Dehli, Iborra (Reyes, m. 68), Vitolo; y Gameiro (Llorente, m. 71).
 
FC Barcelona: Claudio Bravo, Sergi Roberto, Piqué, Mathieu (Alves, m. 59), Alba; Mascherano, Busquets, Rakitic; Munir (Sandro, m. 59), Luis Suárez y Neymar.
 
Goles: 1-0, m. 51: Krohn-Dehli. 2-0, m. 57: Iborra. 2-1, m. 73: Neymar (p).
 
Árbitro: El extremeño Gil Manzano. Amonestó a Krychowiak, Andreolli, Kolo, Tremoulinas y Llorente, por el Sevilla, y a Busquets, Mathieu, Jordi Alba, por los catalanes.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 7ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán con 44.000 espectadores en tarde de buena temperatura pese a la hora del comienzo del choque (16,00 horas). Terreno de juego en perfectas condiciones.

jueves, 1 de octubre de 2015

2-0. Colapso. E inferioridad




Tras la pésima impresión de inicio de temporada, el Sevilla se ha conformado hoy en el mítico Juventus Stadium con ofrecer una mejora de imagen que, por momentos, ha podido lograrse.

Competir, al menos esa era la idea que, puntualmente, se ha logrado ante el subcampeón de Europa, principalmente en el primer tiempo donde solo un nuevo error del novel cancerbero sevillista, a falta de cuatro minutos para el descanso, desniveló un marcador que hasta entonces era fiel reflejo de lo ocurrido en el terreno de juego.

Cierto es que se ha perdido el partido que, como visitante, se mostraba más propicio para dar la campanada. El fútbol italiano carece del ímpetu alemán y de la velocidad inglesa. A la Juve, como su máximo representante, no le importa que le igualen en posesión o, incluso, que le superen. Sus formas son las de un implacable martillo pilón que desgasta hasta la extenuación, para dar el zarpazo definitivo en la primera o en la segunda ocasión que se le presente. Si encima se le ayuda con errores juveniles, peor me lo pones. Y ese es el resumen de lo acontecido esta noche en Turín.

Todo el mundo se entretiene en valorar, a base de calificativos innobles, el inexistente fútbol sevillista, sin apreciar el auténtico motivo del ostracismo actual, el evidente socavón físico motivado por un error sin precedentes en la planificación física veraniega con ocasión de la “ansiada” Supercopa de Europa, motivo, por otra parte, que, como es natural, no puede lanzarse a los cuatro vientos con el fin de que todo el mundo aproveche la coyuntura.

En ese aspecto físico, el Sevilla, claramente inmerso en una pretemporada con partidos miércoles y domingo, viene lentamente mejorando día a día; al menos ahora resiste medio tiempo y, tras el parón a partir del sábado, ha de intentarse una regeneración que complete esa planificación que, por los motivos que los profesionales seguro que saben, ha resultado un auténtico desastre.

Mantengo que no hay excusas que salven la imagen que desde agosto viene ofreciendo este Sevilla, ni siquiera el error de la dirección deportiva en no incorporar un arquero de garantía, ni las bajas de Beto, Rami, Carriço, Banega, Vitolo y Llorente, sin olvidar a los Pareja, Escudero y Kakuta, son suficientes para valorar las apuradas prestaciones de los ahora titulares a la fuerza.

Parece claro que, en la competición profesional, competir no es suficiente y que, a igualdad en el aspecto físico, la superioridad en el plano técnico acaba imponiéndose la mayoría de las veces.

A ellos, que nos han dado la gloria, toca darle la solución y para ello tienen la confianza de los que, con los pies en el suelo, creemos saber valorar la importancia del presupuesto, de la historia y del propio espíritu del fútbol. Yo, siempre con los míos, exigiendo un crecimiento continuo pero siendo conscientes de quiénes somos, de dónde venimos y, sobretodo, adónde queremos dirigir nuestros pasos. En definitiva, sin perder las perspectiva que muchos, demasiados, derrochan a raudales.
Una pregunta final: ¿Y por qué no David Soria?

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO
 
Juventus FC 2 - Sevilla FC 0
 
Juventus FC: Buffon, Barzagli, Bonucci, Chiellini, Cuadrado, Hernanes, Khedira (Alex Sandro, m. 75), Pogba, Evra, Morata (Zaza, m. 80) y Dybala (Rugani, m. 88).
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Coke, Andreolli, Kolo, Tremoulinas; Krychowiak, Nzonzi (Iborra, m. 65), Krohn-Dehli; Reyes (Juan Muñoz, m. 78), Konoplyanka y Gameiro (Immobile, m. 65).
 
Goles: 1-0, m. 41: Morata. 2-0, m. 87: Zaza.
 
Árbitro:
El sueco Jonas Eriksson. Amonestó a Coke, por el Sevilla.

Incidencias: Partido correspondiente al segundo partido del Grupo D de la fase previa de la UEFA Champions League, disputado en el Juventus Stadium de Turín ante 50.000 espectadores, tres centenares de ellos, sevillistas, en noche fría. Terreno de juego en buenas condiciones.