martes, 10 de mayo de 2016

10 años de nuestro primer título europeo



Después han llegado otro, y otras muchas finales que, sumadas a las que tenemos en puertas, sumarán trece, ocho títulos a la buchaca más la posibilidad de otros dos en ciernes, pero el 10 de mayo de 2006 se ha convertido en la fecha clave del sevillismo contemporáneo. Nada de lo vivido o lo por vivir podrá compararse nunca con esa fecha que desde entonces está en el ADN del Grande de Andalucía.


Mucho antes del amanecer las calles de Sevilla se convirtieron en un reguero constante de personas y vehículos con un único destino: el aeropuerto de San Pablo.


Más de 10.000 sevillistas, en el mayor colapso de su historia, se dieron cita en las instalaciones aeroportuarias hispalenses con un único destino: Eindhoven, la ciudad holandesa que, horas después, entraría definitivamente en nuestro corazón.


¡Felicidades, sevillistas! Hoy apagamos nuestra décima velita en las vísperas de un intrascendente partido en Bilbao que debe convertirse en un entrenamiento con público para oprobio de esta Liga manipulada hasta las trancas.
Vendrán más títulos, o no, pero nuestra obligación siempre será luchar por conquistarlos. Aún consiguiéndolos, nunca desaparecerá de nuestras retinas la mágica noche del 10 de mayo de 2006, allá en los Países Bajos.


Hay quienes dicen, con la que está cayendo, que ya está bien de vivir de recuerdos. Pues ni esos, éste nos lo podrán birlar jamás.


Ésta fue nuestra información en aquél día histórico, en la que no podía faltar el recuerdo para todos los ocupantes del tercer anillo de nuestra Bombonera:


Miércoles 10 mayo 2006
¡Y... YA ESTÁ AQUÍ LA COPA DEL CENTENARIO!

¡Y ES POR ESO QUE HOY VENGO A VERTE!

     Ésta es la nuestra

SOMOS CAMPEONES DE EUROPA. 0-4 AL MIDDELESBROUG EN LA MAYOR GOLEADA DE UNA FINAL

EL CUARTO LLEGÓ ENTRE OLÉS. IMPRESIONANTE DEMOSTRACIÓN DEL SEVILLISMO DE HOY... Y DE SIEMPRE


     Nuestro primer recuerdo para los que ya no están. Para los que han empujado y disfrutado con nosotros. ¡Lo logramos!. Hoy hemos estado -otra vez- muy cerca:
 
 
     Dijimos que el 10 de mayo sería una fecha para la historia y ... no nos equivocamos. La jornada de hoy ya forma parte de nuestro sentimiento sevillista. Más de diez mil aficionados rojiblancos hemos acompañando hoy a nuestro equipo en Eindhoven, dando, una vez más, la muestra de señorío y de saber estar a la que estamos acostumbrados.
     El resto, el veinte por ciento de esta ciudad, se ha echado a la calle y, en ocasiones, pareciera representar un ochenta o un noventa por ciento ¿o no?.
     Lo vivimos y queremos gritarlo a los cuatro vientos: ¡SOMOS CAMPEONES DE EUROPA. SOMOS GRANDES, SOMOS EL SEVILLISMO!.

INSTANTÁNEAS DE UN DÍA HISTÓRICO:

NARRACIÓN DE LOS GOLES EN SEVILLA FÚTBOL CLUB RADIO:


El vídeo de nuestras vidas

FICHA TÉCNICA: ¡SEVILLA F.C. CAMPEÓN DE EUROPA!

FC Middlesbrough, 0 - Sevilla FC, 4.

FC Middlesbrough: Schwarzer; Riggott, Southgate, Queudrue (Yakubu, m.70), Parnaby; Rochemback, Boateng, Downing, Morrison (Maccarone, m.46); Hasselbaink y Viduka (Cattermole, m.86).

Sevilla FC: Palop; Daniel Alves, Javi Navarro, Escudé, David Castedo; Jesús Navas, Martí, Maresca, Adriano (Puerta, m.86); Saviola (Kanouté, m.46) y Luis Fabiano (Renato, m.72).

Goles: 0-1, M.26: Luis Fabiano. 0-2, M.78: Maresca. 0-3, M.84: Maresca.0-4, M.89: Kanouté.

Árbitro: Herbert Fandel (GER). Amonestó a los jugadores del Sevilla Daniel Alves (m.52), Escudé (m.80) y Maresca (m.85) y al de Middlesbrough Rochemback (m.83).

Incidencias: Partido disputado en el Philips PSV Stadion ante unos 32.000 espectadores que llenaron el recinto. La mitad de ellos sevillistas. Asistieron, entre otras autoridades españolas, los Príncipes de Asturias, el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves; el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes; la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera; y el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín.

11-05-06. Y, UN DÍA DESPUÉS, EL SEVILLA LLEGÓ A SU CIUDAD:

domingo, 8 de mayo de 2016

1-4. #EstoyEnModoFinales. "Do not disturb"

 
¿Y tú?

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla FC 1 - Granada CF 4
 
Sevilla FC: Beto; Diogo, Pareja (Carriço, m. 79), Kolo, Escudero; Cristóforo, Iborra; Curro, Konoplyanka, Juan Muñoz (Diego González, m. 73) y Fernando Llorente (Carlos Fernández, m. 62).
 
Granada CF: Andrés Fernández; Miguel Lopes, Babin, Ricardo Costa, Biraghi (Lombán, m. 76); Rubén Pérez (Rico, m. 76), Doucouré; Cuenca, Rochina (Khrin, m. 82); Peñaranda y El Arabi.
 
Goles: 0-1, m. 45, Isaac Cuenca; 1-1, m. 73, Diego González; 1-2, m. 80, Babin; 1-3, m. 85, El Arabi (p); 1-4, m. 87, Isaac Cuenca.
 
Árbitro: El navarro Undiano Mallenco. Amonestó a Curro, Kolo y Carriço, por el Sevilla, y a Doucouré, por los granadinos.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 36ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán con algo más de 20.000 espectadores, un cuarto de ellos de la Ciudad de la Alhambra, en tarde lluviosa. Terreno de juego en perfectas condiciones.

viernes, 6 de mayo de 2016

3-1. ¡Otro lío! ¡Ea, ea, ea, nos vamos a Basilea!



¿Oiga, es el enemigo, quiero decir COFIDIS... ? ¿Está el jefe? ¡Que se ponga! Mire usted, soy... sí, sí, el mismo, el del año pasado... y el del otro y el del anterior... Que digo que ya sabrá “pa” lo que le llamo. ¡Correcto, otra vez! Ya sé que me atendió hace una semana, muy amablemente como siempre, es verdad, pero es que... necesito otro arreglillo... Así, de esta forma o de manera parecida, la eterna relación de amor-odio del sevillismo con su financiera de cabecera ha vuelto a ponerse en funcionamiento. Los teléfonos empezaron a echar humo a partir de las 22,54 de otro jueves para la historia.

 
El Grande de la Europa League sigue empeñado en sumar paragüeros a su vitrina argéntea. Se trata ahora de, nada más y nada menos y tirando de comodín, convertir en repoker los cuatro ases que -espectacular tifo- han lucido esta noche en la grada de Gol Norte de La Bombonera. Los días de mayo van tachándose uno a uno en el calendario de las grandes gestas sevillistas: al 10 holandés, al 14 italiano, al 16 escocés y al 27 polaco, se une el próximo 18 suizo. Tercera final europea consecutiva, algo que solo puede decir este Sevilla del milagro, de la casta, del coraje, de un equipo de profesionales y de una afición a la que le late con pasión un escudo de once barras, cuero al centro, flanqueado por reyes, sabios y eruditos centenarios y enlazado por tres letras que lo compendia todo: SFC.

Fiestón por todo lo alto en el Ramón Sánchez Pizjuán, desde el primer instante, desde que un holandés con silbato proclamó ¡comience el espectáculo! Los nuestros salieron a por todas ante un Shakhtar Donetsk sobrepasado por los acontecimientos. A los 8 minutos Gameiro ya nos había adelantado tras presionar a Rakitskiy, robarle el balón, cabalgar y batir por bajo a Pyatov. Decenas de miles de banderas blanquirrojas volvieron a inundar la grada para festejar la buena nueva y continuar la exhibición. Solo al final del primer tiempo los ucranianos tomaron el mando del esférico y los nuestros cayeron en la trampa de los exsoviéticos, el contraataque, concepto que, aprovechando los espacios descuidados por las ansias sevillistas, pusieron en práctica a la perfección para empatar el partido poco antes del descanso.

Pero de nuevo, evidenciando su categoría, justo cuando apenas se llevaban dos minutos de la continuación, aparecería de nuevo “le petit français”, Kevin Gameiro, para culminar una jugada de velocidad y desequilibrio y adelantar de nuevo al Sevilla. Apenas 10 minutos después, “correcaminos” Mariano hizo el tercero con un golazo desde su casa que llevó la locura colectiva a las gradas. Naturalmente que tampoco faltaron las lágrimas de los ocupantes del repleto tercer anillo del coliseo de Dato que, en forma de lluvia purificadora, quisieron estar presente en el altar de los éxitos del Grande del Sur de España.

Cierto es que el hábito no hace al monje, pero lo habitual, cuando llega mayo, sigue siendo que el Sevilla de los Coke (¡a sus órdenes, capitán!) y diez más nos lleven en volandas al éxito, a gritar a los cuatro vientos como el que no quiere la cosa “¡otro año igual, otro año igual, otro año igual... !” (Coda.- Del gueto de lunáticos críticos y resentidos, hoy prefiero no acordarme: en el pecado llevan su eterna penitencia de “amargados” indomables... ).

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO
 
Sevilla FC 3 - Shakhtar Donetsk 1
 
Sevilla FC: Soria; Mariano, Rami, Carriço, Tremoulinas (Escudero, m. 73); Krychowiak, Nzonzi; Coke, Banega (Cristóforo, m. 89), Vitolo y Gameiro (Iborra, m. 81).
 
Shakhtar Donetsk: Pyatov; Srna, Kucher, Rakitskiy, Ismaily; Malyshev, Stepanenko; Marlos (Wellington, m. 83), Kovalenko, Taison (Bernard, m. 76); y Eduardo (Dentinho, m. 83).
 
Goles: 1-0, m. 8: Gameiro. 1-1, m. 43: Eduardo. 2-1, m. 46: Gameiro. 3-1, m. 58: Mariano.
 
Árbitro: El holandés Bjorn Kuipers. Amonestó a Banega y Vitolo, por el campeón, y a Marlos, Rakitskiy, Kucher, Srna, Eduardo, Stepanenko e Ismaily, por los ucranianos.

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la UEFA Europa League, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán con 43.000 espectadores en noche de "no hay localidades" pese a la lluvia de toda la jornada. Terreno de juego en perfectas condiciones. El Sevilla estará por tercer año consecutivo en la final continental. El Liverpool, que se deshizo del Villarreal, será nuestro rival.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Justicia imparcial y voto achacoso



04/05/16. Mi colaboración de ayer en El Demócrata Liberal



“El debate sugerido no es nuevo: la independencia de jueces y tribunales, cierto es, resulta un logro imposible al cien por cien”

“Con su glorioso ‘¡Montesquieu ha muerto!’, Alfonso Guerra quiso dejar bien claro que aquello de la separación de poderes, que había repudiado el mismísimo Emperador de Francia sin conseguir revocarlo, no era obstáculo para que él se la cargara de un plumazo”

“No puede, no debe, transcurrir una legislatura más sin resucitar a Montesquieu, para quien la libertad es producto del ordenamiento legal construido sobre la base de la separación de los poderes principales del Estado”


“Si sube Podemos es que la sociedad está enferma”. Por lo demás: “los jueces de instrucción actúan como si fueran reyes de taifas”; y no solo eso: “los fiscales no son independientes porque pueden recibir instrucciones de superiores jerárquicos según el color político”.

No pocos de los lectores de este diario estarán de acuerdo con alegatos como los anteriores: Respecto al origen más o menos patógeno de los votos podemitas, las opiniones son tan libres como atinadas o equivocadas puedan resultar las que se viertan sobre los apoyos que reciben el resto de formaciones políticas. Por otra parte, que “la justicia es un cachondeo” lo asegura media España desde que el ahora encarcelado Pedro Pacheco hiciera famoso el aserto.

Lo insólito es que tales aseveraciones hayan sido pronunciadas por alguien que conoce en profundidad el mundillo judicial, por un fiscal en excedencia al mando de la Justicia en Andalucía; lo que ha levantando la lógica polvareda, ventisca casi, que no ha amainado ni tras sus públicas disculpas, al asegurar que solo pretendía “abrir un debate sobre la situación de la justicia y los poderes políticos”.

El debate sugerido no es nuevo: la independencia de jueces y tribunales, cierto es, resulta un logro imposible al cien por cien desde el mismo instante en que la justicia se imparte por hombres y mujeres que, en su condición y no por enfundarse la toga, se desembarazan por arte de magia de creencias, dogmas, influencias, apegos, aprecios, predilecciones, aversiones, resentimientos o desafectos, motivos la mayoría de ellos que les obligarían a apartarse de conocer asuntos que pongan en entredicho el único imperio al que se deben, el de la ley.

Hace dos siglos, Napoleón Bonaparte instituyó la figura del juez de instrucción, revistiéndola de independencia para investigar los delitos más graves y de poder suficiente para privar de los derechos más preciados a las personas. Tal fue la potestad que puso en sus manos que, para su desgracia, acabó reconociendo que “el hombre más poderoso de Francia no soy yo, sino el juez instructor”.

Poco antes, Montesquieu, insigne precursor del liberalismo, había desarrollado las ideas de John Locke. En “El espíritu de las leyes” se mostró admirado por las instituciones políticas inglesas, lo que le indujo a afirmar que la ley es lo más importante del Estado, elaborando finalmente la teoría de la separación de poderes.

En España, el artículo 122.3 de la Constitución señalaba y señala aún que “el CGPJ estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un período de cinco años. De éstos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la Ley Orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión”.

En 1980, la Ley Orgánica del Consejo General del Poder Judicial desarrollaba el precepto constitucional sin más interpretación que la literal: ocho miembros del CGPJ serían elegidos por las Cortes Generales y doce por los componentes del Poder Judicial.

Sin embargo, en 1985, Felipe González y su mayoría absoluta se toparon con que los jueces elegidos por este sistema no se plegaban a sus designios. Así, el pensador francés de la Ilustración, que había “entregado la cuchara” en 1755, no contaba con que 230 años después un gobierno socialista le volviera a dar sepultura. Para ello reformó la Ley Orgánica del Poder Judicial y los veinte vocales -la totalidad- pasaron a ser elegidos por las Cortes Generales mediante mayoría cualificada de 3/5. Una fórmula que, fatalmente, politizó hasta las cachas al citado órgano. Con su glorioso “¡Montesquieu ha muerto!”, Alfonso Guerra quiso dejar bien claro que aquello de la separación de poderes, que había repudiado el mismísimo Emperador de Francia sin conseguir revocarlo, no era obstáculo para que él se la cargara de un plumazo.

Después, Aznar no cumplió su promesa y, además, tardó seis años en abordar “su” reforma, desvirtuada y descafeinada, junto a los socialistas: No fue hasta 2001 cuando se reguló la elección de los doce jueces y magistrados, por el Congreso y el Senado, seis cada uno, a partir de una terna de 36 candidatos propuestos por las asociaciones profesionales de la judicatura y por un número de jueces y magistrados que representaran, al menos el dos por ciento de los que se encontraran en activo. El “pacto light por la justicia” acometido por los populares, ni acabó con el corporativismo, ni avaló la independencia del tercer poder.

Pero la contrariedad por la ausencia de independencia no viene dada tan solo por la composición del Consejo, que también, sino por la potestas de que se han revestido sus miembros para elegir discrecionalmente a la élite judicial: presidentes de sala, de secciones, de tribunales superiores o de audiencias provinciales, todo ello al mejor estilo de la “libre designación” juntera. Ahí radica el quid de la cuestión; problema, por otra parte, que se solventaría con el simple concurso de méritos reglado para los ascensos.

El uso desmesurado de poderes desorbitantes por el juez y su contrapuesto y perenne examen político resultan las dos caras de una moneda que difícilmente encontrará el equilibrio.

No puede, no debe, transcurrir una legislatura más sin resucitar a Montesquieu, para quien la libertad es producto del ordenamiento legal construido sobre la base de la separación de los poderes principales del Estado; algo, por otra parte, a lo que no están dispuestos ni los partidos tradicionales ni los de nuevo cuño, en especial Podemos que sueña (y no se esconden para decirlo) con el estricto control sobre la judicatura al más puro estilo bolivariano.

Tendrá que ser la sociedad civil quien, desde la calle, señale a sus mandatarios el camino por recorrer. Perdón, ¿qué he dicho?, ¿la sociedad... qué?

domingo, 1 de mayo de 2016

1-0. Feliz Día de la Madre

 
Mal Emery: Sobraban en la alineación inicial Kolodziejczak, Coke, Cristóforo, Iborra y Llorente.

Por lo demás, felicidades a todas las madres que en el mundo son, han sido y serán.

¿Fútbol? Nos volvemos a reencontrar con él próximamente, el jueves 5, porque estamos al borde de otro auténtico disparate, ese que no saben apreciar los que -necesariamente- han perdido la perspectiva, el oremus y la mismísima cabeza. ¡Va por ellos!

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

RCD Español 1 - Sevilla FC 0
 
RCD Español: Pau López; Rober (Cañas, m. 68), Álvaro, Roco, Rubén Duarte; Óscar Duarte; Hernán Pérez (Víctor Álvarez, m. 80), Diop, Víctor Sánchez, Asensio; y Caicedo (Gerard Moreno, m. 62).
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Diogo, Fazio, Kolodziejczak (Pareja, m. 46), Matos; Coke (Konoplyanka, m. 60), Cristóforo, Cotán, Curro; Iborra y Llorente (Juan Muñoz, m. 68).
 
Gol: m. 51: Caicedo.
 
Árbitro: El valenciano Martínez Munuera. Mostró cartulina amarilla a Cañas, Óscar Duarte y Álvaro, por los periquitos, y a Diogo e Iborra, por el Sevilla.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 34ª jornada de Liga disputado en el estadio Cornellà-El Prat ante 28.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.