sábado, 7 de enero de 2017

0-4. Vuelto como un calcetín


En solo tres días, los que van de miércoles a sábado, el Sevilla ha vuelto a mostrar su mejor cara, la misma con la que finalizó 2016. Tras las dudas sembradas en la última comparecencia copera en La Castellana, los profesionales han querido dejar claro en el inicio de año que la cosa va en serio, que el equipo sin alma que deambulaba hace 72 horas se ha vuelto como un calcetín para mostrar sus aspiraciones en esta segunda vuelta.

Y no era fácil: la Real Sociedad, equipo de moda que viene desplegando el fútbol más sobresaliente entre los aspirantes a animar el cotarro, solo había cedido todo el botín casero en la primer jornada, precisamente ante el Real de Madrid.

La inexplicable tarjeta -como todas las que recibe- que vio Franco Vázquez en los primeros compases del encuentro llevaron la zozobra a la afición blanca. El evidente peligro que destila el argentino con una amarilla a cuestas lo transformó en tres minutos con dos asistencias a Ben Yedder para que el delantero comenzara a dar forma al hat trick que terminó por aquilatar tras la consecución del tercero por Sarabia.

Dormimos segundos en la tabla, a la espera de lo que el Barcelona sea capaz de hacer mañana en Villarreal. El jueves, un partido de vuelta copero con pocas opciones y algunas ilusiones que, con ocasión de espectáculos como el de hoy, naturalmente reverdecen y que será la antesala de otro enfrentamiento, en este caso de Liga, con el Real de Madrid en ocho días. Cuatro los puntos de diferencia en la clasificación...


FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO
 
Real Sociedad 0 - Sevilla FC 4
 
Real Sociedad: Rulli; Zaldúa, Mikel (Elustondo, m. 46), Íñigo Martínez, Illarramendi, Yuri; Granero (Canales, m. 56), Xabi Prieto, Vela (Juanmi, m. 56), Oyarzabal y Willian José.
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Pareja, Rami, Mercado; Mariano, Escudero, Nzonzi, Nasri, Franco Vázquez (Sarabia, m. 68), Vitolo (Kranevitter, m. 69) y Ben Yedder (Correa, m. 91).
 
Goles: 0-1, m. 25, Ben Yedder; 0-2, m. 28, Ben Yedder; 0-3, m. 72, Sarabia; 0-4, m. 82, Ben Yedder.
 
Árbitro: El valenciano Martínez Munuera. Amonestó a Willian José y Yuri, por los donostiarras, y a Franco Vázquez y Escudero, por el Sevilla.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 17ª jornada de Liga disputado en el estadio de Anoeta con 22.500 espectadores en sus gradas en noche extremadamente fría. Terreno de juego en buenas condiciones.

miércoles, 4 de enero de 2017

3-0. Cortesanos contra yonkis y gitanos



Cortesanos, de rojo. Yonkis, de amarillo. Gitanos...

Papeles cambiados. El ya triste, silenciado y famoso cántico con el que se recibe en la capital al Sevilla y solo al Sevilla ("Sevillanos, yonkis y gitanos"), pudiera servir para señalar a los protagonistas de lo acontecido esta noche sobre la yerba del Bernabéu.
 
Sí, que es cierto, que lo de Mateu no es nuevo, que desquicia al más pintado, que nadie sabe por dónde te va a salir, que todo el mundo desconoce lo que fuma o qué es lo que "se mete" para esos desvaríos a la hora de ora dar la ley de la ventaja, ora la faltita, después la tarjeta y más tarde el perdón, pero no, a las competiciones profesionales se viene llorado de casita pues igual de cierto es que la imagen de un equipo con aspiraciones ha de distar muy mucho de la amanerada, bochornosa y sonrojante ofrecida por los de "colorao". Ni el colocón del valenciano del pito puede ser motivo suficiente para tapar la pésima puesta en escena de los hoy mas patricios que nunca.
 
17 minutos, un gol encajado, una falta cometida y dos tarjetas. Los números lo dicen todo. Ése ha sido el Sevilla de Sampancracio, un grupito de eunucos, atizado de mantecados, que ha deambulado al ladito de La Castellana a mayor gloria del "fútbol-espectáculo del rival", una coral incapaz de poner en apuros a un equipo diezmado por bajas forzadas de calado y hasta por voluntarias de recochineo, cuyo mayor logro quizá haya sido recuperar para la causa a un muerto de apellido Rodríguez y de nombre James, tanto que, posiblemente, los de Concha Espina se vean forzados a retenerlo.
 
El Sevilla de lejos de Nervión ha vuelto a hacer acto de presencia, estrenando lastimosamente un 2017 pleno de expectativas reducidas en un tercio en tan solo 45 minutos. Que sí, que queda el partido de vuelta, que algunos, incluso, nos ilusionaremos, asistiremos a La Bombonera ("aquí estamos contigo, Sevilla"), empujaremos en pos de un objetivo (casi) imposible. Otra vez se podrá perder (esto es fútbol) pero hemos de esperar, al menos, triunfar en el apartado de la vergüenza torera, la misma que esta noche no ha hecho acto de presencia.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Real Madrid 3 - Sevilla FC 0
 
Real Madrid: Casilla; Carvajal, Varane, Nacho, Marcelo; Casemiro, Modric, Kroos; James (Danilo, m. 79), Morata (Mariano, m. 83) y Asensio (Isco, m. 66).
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Mariano, Rami, Mercado, Escudero; Nzonzi, Iborra (Kranevitter, m. 59); Vitolo, Ganso (Sarabia, m. 46), Nasri; y Correa (Ben Yedder, m. 82).
 
Goles: 1-0, m. 10: James. 2-0, m. 28: Varane. 3-0, m. 43: James (p).
 
Árbitro: El valenciano Mateu Lahoz. Mostró cartulina amarilla a Carvajal y Marcelo, por el Real de Madrid, y a Iborra, Ganso, Mercado y Vitolo, por el Sevilla.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la ida de los octavos de final de la Copa de S.M. El Rey disputado en el estadio Santiago Bernabéu con lleno casi absoluto. Millar y medio de sevillistas presentes. Terreno de juego en perfectas condiciones.

Pedreroles del mundo, Castaños de la vida, Carreños de mis arcadas, dos puntos y aparte (por Nacho Muñiz Maqueda)


Pedreroles del mundo, Castaños de la vida, Carreños de mis arcadas, me gustaría explicaros un par de cosas de mi equipo ahora que vais a hablar tanto de él con esto de la Copa y la Liga. Tomáoslo como unas cuantas sugerencias de año nuevo. Quién sabe, a lo mejor con esto de la difusión por las redes os llega a alguno de vosotros y hace que vuestras mentes se iluminen un poco. Me haríais muy feliz Nicos Abades y Lamas del ciberespacio.

Mirad:

Podríais, Ronceros del universo, hablar del mérito de este equipo, totalmente nuevo y que no le aparta la mirada a nadie. Podríais ensalzar los clichés que está rompiendo nuestro técnico jugando sin pivotes defensivos y con más de la mitad del once repleto de jugadores que apenas saben cómo robar un balón. No sé, podríais sentaros en la grada de Nervión y escuchar lo que opina la gente de vuestro producto, sin cámaras de por medio. Podríais mostrar un poco de respeto por un equipo que lleva una década colocando el nombre de la liga española en las alturas, podríais aprender un poco sobre cómo se cuida la cantera por aquí abajo, podríais, aunque esto es un poco difícil, contarle a la gente que ahora mismo no hay un centrocampista en Europa que haga todas las cosas que hace Nzonzi. Podríais dedicar un poco de tiempo a enseñarle a vuestros seguidores que nos estamos haciendo un estadio nuevo sin ayuntamientos ni pelotazos urbanísticos de por medio, o a explicarles que nuestro entrenador rechazó el sueño de su vida por llevar el escudo del Sevilla en el pecho. Si os apetece, podríais recalcar que somos capaces de resucitar jugadores muertos y reconvertirlos en estrellas, o de que hubo un día en el que un imberbe gitano con el diez a la espalda sacó llorando del campo a un central de vuestra cacareada fábrica. Podríais en definitiva, para variar, hablar con propiedad de un equipo de fútbol, de una institución que tiene un modelo deportivo envidiado en medio mundo y que no necesita contratos de nueve cifras para conseguir cosas, ni mucho menos.

Podríais preguntarle a vuestro capitán donde aprendió los valores de los que tanto presumís, podríais buscar a un jugador al que no le haya dejado huella su paso por aquí, podríais revisar la final de Basilea y mostrar en vuestros panfletos cómo se canta en inferioridad hasta hacer que tu equipo le pase por encima al "favorito". En fin, ¿podríais por sólo un momento daros cuenta de que en este equipo no existen las conspiraciones ni los trapos sucios a los que estáis acostumbrados?, ¿podríais decirle a vuestras millonarias audiencias que ya no somos los pobrecitos del sur, que nos hemos hecho a nosotros mismos y que si los de los Ferraris no se emplean hasta la extenuación van a tener que sudar sangre para pasar de ronda?.

Podríais hacerlo, pero yo se que a vosotros lo que os pone es meterle el micro hasta la campanilla a Tebas en un evento con niños para preguntarle sobre el supuesto caso Nasri, tirar al aire que la Juventus nos va a fichar hasta al utillero o que somos unos rencorosos desagradecidos porque le pitamos a Sergio Ramos cuando viene por aquí.

No os enteráis de nada.

No os enteráis de que somos orgullosos y no admitimos postureos a toro pasado, no os enteráis de que lo nuestro no es la gomina ni los rolex, lo nuestro no son los balones de oro ni las inversiones mil millonarias. Lo nuestro está escrito en letras bien grandes en la tribuna de nuestro estadio para que no se nos olvide a los que vamos allí cada quince días, también, para que la gente que no sabe donde pisa como vosotros sepa de que va el tema cuando el balón rueda por Nervión. Lo nuestro es la casta y el coraje, a ver si os enteráis de una vez que no dais pie con bola.

Feliz año 2017.

Un deseo para 2017: ¡Que se cumpla la ley!




04/01/17. Mi colaboración de ayer en El Demócrata Liberal

“Una vez más, la política (con minúsculas) ha antepuesto sus espurios intereses sobre la voluntad de la ley”

“Negocien, dialoguen, transijan, lleguen a acuerdos, pero cúmplanla”


Los desafíos al Estado de derecho se han convertido, por mor de las males artes, en el pan nuestro de cada día. Si hace ya algún tiempo fueron las instituciones vascas -con el Plan Ibarretxe por bandera- las autoras de provocaciones y desdenes -felizmente relegados- soportamos estoicamente ahora y desde hace más de un lustro las acometidas que llegan de unos cuantos iluminados de Cataluña, los mismos que se han adueñado en ese territorio español del pensamiento único en pos de una ruptura que no comparte la mayoría de sus poderdantes, ni, por supuesto, el pueblo español, sujeto de la soberanía nacional y del que emanan todos y cada uno de los poderes del Estado, según el artículo uno de la Constitución.

Si hasta ahora los retos a las reglas del juego democrático procedían de esas dos regiones norteñas, es ahora Andalucía quien, mostrando bíceps, no ha querido quedarse atrás en cuestiones de desafíos. Y para muestra un botón: el pasado 11 de octubre el Consejo de Gobierno andaluz aprobó el Decreto-ley 5/2016 que regula la jornada de trabajo del personal empleado público de la Junta de Andalucía, un monumento a la prevaricación al que me referí en este diario, ratificado un mes después por el Parlamento de Andalucía, con la pusilánime abstención de PP y de Ciudadanos y el apoyo de PSOE, Podemos e IU.

Un mes largo después parece que, ingenuo de mí, erré en el análisis cuando anuncié el incuestionable recurso del decreto ley por el gobierno central basándome en sendas sentencias del Tribunal Constitucional que habían desestimado normas similares de la Generalidad de Cataluña y del gobierno de Castilla-La Mancha. Sin embargo, y para colmo de males, todo indica que, una vez más, la política (con minúsculas) ha antepuesto sus espurios intereses sobre la voluntad de la ley. No en balde, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría ha previsto abrir un "diálogo" con la Junta de Andalucía antes de pronunciarse sobre el “posible” recurso ante el Tribunal Constitucional.

El tiempo se agota: el artículo 33.1 de la Ley Orgánica 2/1979 del Tribunal Constitucional establece que “el recurso de inconstitucionalidad se formulará dentro del plazo de tres meses a partir de la publicación de la Ley, disposición o acto con fuerza de Ley”, término que vence el próximo 19 de enero.

Dirán los buenistas que las cuestiones vasca y catalana no tienen parangón con el asunto andaluz. ¡Falso de toda falsedad! El deleznable argumento es exactamente el mismo: el desprecio a las reglas del juego, el torcimiento de la voluntad expresada en la ley, sea ésta la máxima norma u otra de rango inferior. El escaso margen de maniobra que, consecuencia de su insuficiente respaldo en la Carrera de San Jerónimo, le queda al gobierno de Mariano Rajoy, no empece para que, por encima de cualquier pacto, la ley que a todos nos obliga se respete. Negocien, dialoguen, transijan, lleguen a acuerdos, pero cúmplanla: deroguen, a cambio de otros apoyos, la disposición adicional de la Ley 2/2012 de Presupuestos Generales del Estado para el año 2012 (“A partir de la entrada en vigor de esta Ley, la jornada general de trabajo del personal del Sector Público no podrá ser inferior a treinta y siete horas y media semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual”), pero si no es así y continúa vigente, recurran el atropello por respeto al sistema que nos hemos dado y, también, lo que no es cuestión menor, por el honor del único sindicato defensor de la legalidad, mayoritario en la administración general de la Junta de Andalucía, el SAF, que no se dejó engatusar por tan soez medida.

¡Que se cumpla la ley! ¡Nada más y nada menos! Es mi deseo para 2017. Y es que lo que debiera ser una constante en nuestro diario devenir, parece desterrarse, a causa de intereses bastardos, a la espera del momento político más propicio.

Semejantes actuaciones, queramos verlo o no, a la vez que nos alejan de la serena convivencia, nos abocan irremediablemente al fin del sistema.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Lotería, comunismo y otros timos



28/12/16. Mi colaboración de ayer en El Demócrata Liberal

“Este año, el maligno en forma de décimos premiados ha llegado a la sede socialista de Ferraz y al Partido Comunista de Pinos Puente”

“El toco mocho de Pinos Puente no es sino el fiel retrato del timo de un siglo y medio de comunismo”

La Lotería Nacional, en particular la de Navidad, sigue sentando alrededor de la mesa camilla el paciente anhelo en busca de un cambio de rumbo en nuestras vidas o, al menos, que sirva para “tapar agujeros”, declaración que se convierte, a la hora del telediario, en la más socorrida por los afortunados que, simultáneamente, descorchan cava pareciera que con el pretendido y único afán de pringar a propios y extraños.

- ¡66.513…!

- ¡4 millones de euros…!

Y así, varias veces repetido, otro 22 de diciembre, el soniquete de los premios navideños resuenan por todos los rincones de la vieja España, desde el cabo de Finisterre al de Palos, desde Portbou a Ayamonte… desde Ferraz a Pinos Puente.

Este año, el maligno en forma de décimos premiados ha llegado a la sede socialista de Ferraz y al Partido Comunista de Pinos Puente. En algún caso, lo que fueron alegrías iniciales devinieron en desconsuelo y tribulaciones. ¡Maldito parné que hasta los ideales más hermosos nos robas…!

Situémonos: El gestor de la lotería socialista, el ya famoso Juanmi Rojo, al margen del número huero jugado por los inquilinos de Ferraz, recibió de su primo -el lotero del madrileño Paseo de Acacias- cinco décimos que fueron agraciados con el primer premio. Mientras Rojo asegura, contando con la inestimable colaboración de su primo, que los compró y repartió a su antojo (uno a su esposa, otros dos a sus jefes inmediatos -el gerente Goyo Martínez y el director financiero, Restituto Hernández- y los dos restantes entre empleados afines), los ocupantes de la sede socialista lo niegan y aseguran que los recibió como regalo por la adquisición de la serie que, finalmente, no resultó premiada.

De la opereta al vodevil: ni los mismísimos Hermanos Quintero hubiesen sido capaces de pergeñar el estreno vespertino de la tarde del 22 cuando Martínez, el bárcenas del PSOE, se presentó en comisaría para denunciar el extravío del décimo que le había regalado Rojo. Al día siguiente -gracias, Pharmaton Complex- retiraba la denuncia cuando recordó que, precisamente, ese décimo lo había intercambiado con dos amigos suyos, de forma y manera que -¡sé fuerte, Goyo!- se había quedado sin un céntimo de los 400.000 euros del gordo. ¡Y yo voy y me lo creo!

La Vega de Granada fue escenario de otro sainete no menos llamativo: Quiso la diosa Fortuna que en Pinos Puente cayera el segundo premio, en su mayoría distribuido por la agrupación local de Izquierda Unida. El 04536 repartió una buena morterá. Bastó que a dos concejalas comunistas, Rocío Olmos y Carmen Capilla, también diputada provincial de IU, sin reparar en las connotaciones de la terminación, les gustara el número y lo eligieran, lo que ha servido para repartir casi 60 millones de euros entre sus militantes.

Ante las cámaras de televisión los agraciados presumían de ideales comunistas: Mientras la diputada, tirando de manual, aseguraba que la lluvia de billetes se emplearía “para tapar deudas y para los hijos”, otro afortunado, más dicharachero y con menos tapujos, respondía a la pregunta sobre el destino del premio con un certero “¡a gastárnoslo !”, momento histórico desaprovechado por el entrevistador para requerirle su opinión sobre un reparto más justo de la riqueza…

El ecuménico “le ha tocado a todo el mundo” de la concejala comunista deja en pañales al clásico “¡ande yo caliente!”, evidenciando el desmedido amor al dinero que todos -sin excepción- le procuramos.

Nada como la riqueza, trabajada o merced a la fortuna, para revelar las “pasiones humanas”, socialistas y comunistas incluidos. El proceder de los nuevos ricos de Pinos Puente o de los que -todo indica- lucharán en los juzgados por serlo, como los trabajadores desdeñados de Ferraz, salvando las distancias, en nada se diferencia de los principios del denostado Donal Trump, por nombrar la bicha capitalista.

El toco mocho de Pinos Puente no es sino el fiel retrato del timo de un siglo y medio de comunismo: ¡Estampitas, estampitas…! interpretaba Tony Leblanc mientras desparramaba billetes simulados por las calles para estafar a los incautos. ¡Socialismo, socialismo e igualdad…! vienen reclamando desde el Manifiesto Comunista de 1848 los mismos que predican almacenando trigo, repartiendo la mitad de sus bienes salvo sus dos gallinas en propiedad o promulgando doctrina con un rotundo “¡a gastárnoslo !”… no vaya a ser que “al final triunfe nuestra revolución y tengamos que repartir”.

Comunistas sí, tontos no.