jueves, 11 de septiembre de 2025

Economía para progres: La deuda y la quita

 


11/09/25. Mi colaboración de ayer en Sevillainfo


¿Sabes lo que se podría hacer solamente con los intereses que nos ahorraríamos anualmente por esa deuda?: 30.000 médicos, o 42.000 enfermeras, o 300.000 operaciones, o 15 millones de consultas o 10.000 docentes más al año…


Entre 2010 y 2022, tras la crisis económica negada groseramente por Zapatero, la mayor parte de las comunidades autónomas recurrieron para financiarse a mecanismos extraordinarios como el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), lo que supuso, en la práctica, un rescate por parte del Estado.

En diciembre del pasado año, la deuda andaluza alcanzaba los 40.529 millones de euros (39.842 actualizada), menos de la mitad de Cataluña (89.035), o dos tercios de la valenciana (60.332), todas muy lejos de la de Galicia (11.936) y de las Vacoscongadas (10.842). Por su parte, la madrileña se situaba en 37.260 millones, si bien Díaz Ayuso no recurrió al FLA.

El pasado 2 de septiembre al gobierno se le ocurrió que todos los españoles íbamos a pagar la pésima gestión de los independentistas catalanes. Para ello, pactando en exclusiva con ellos, el inquilino de La Moncloa aprobó un proyecto de ley de cancelación parcial de su deuda que quiere presentar a Las Cortes antes de fin de año para que se haga efectiva -cuán largo me lo fiáis- en abril de 2026. Para disfrazar la norma añadió la medida de gracia al resto de comunidades, ocultando al tiempo la financiación singular y privilegiada que dará a Cataluña el cien por cien de los tributos mientras el resto de comunidades seguirá recibiendo el 50  por ciento de la recaudación.

A ver, criaturitas: la quita de deuda a las regiones y en concreto a Andalucía que ha propuesto el Gobierno, no es una transferencia de libre disposición por ese importe de 18.791 millones de euros; no es dinero contante y sonante para nuevo gasto o inversión, sino que consiste en condonar parte de la deuda que mantenemos con el Estado a través del FLA y de otros mecanismos de financiación. Efectivamente, ese margen podría dedicarse a otros usos, como incrementar el gasto social (sanidad, educación, servicios sociales) o invertir en infraestructuras; pero, ojo, también puede servir para reducir el déficit o para bajar impuestos. Pero no olviden lo esencial: que la deuda no se esfuma, que es el gobierno central quien la asume y que, por tanto, son los españolitos de a pie los que la seguirán costeando. En definitiva, cambiamos nuestro banco por una financiera para seguir pagando nuestra deuda… más la catalana.

A ello súmenle que para la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), el esquema diseñado por el Ministerio de Hacienda no corrige la infrafinanciación histórica de algunas comunidades, sino que, por el contrario, agrava las diferencias. Así, las comunidades más perjudicadas por el modelo vigente desde 2009 -Andalucía, Murcia y Comunidad Valenciana- recibirán menos quita de la que les correspondería si se tuviera en cuenta su infrafinanciación acumulada: Valencia un 39,2% menos de lo justo; Murcia un 34,5% y Andalucía un 15,3%.

Sin embargo, amaestrado por sus satélites mediáticos convenientemente untados y tirando de ideología woke, viene el progretariado pregonando a los cuatro vientos que las comunidades autónomas fachas -las mismas que vienen tachando de trampantojo o bluf la cancelación parcial de la deuda con el Estado- en realidad, están rechazando una pella de millones de euros que podrían revertir en más y mejores servicios públicos.

En concreto, instalados en el monopolio de la verdad, no dejan de repetir como papagayos que Andalucía recibiría 18.791 millones de euros, aproximadamente el 22,57 % de la condonación total prevista (83.252).

Fueraparte de voceros del nivel de la Vicepresidenta Primera y Ministra de Hacienda, parvulitos de Goebbels también campan -sobretodo- por las redes sociales en un intento desesperado de cebar la sesera ovina, abusando de esquemas que son dislates en sí mismos. Valga como ejemplo -entre decenas de miles- la soflama de Jesús Chacón, líder socialista de Cabra, reelegido por unanimidad hace cuatro meses y que osa dirigirse a los más de 20.000 egabrenses con la siguiente pregunta acompañada de sus “pertinentes y categóricas” respuestas:

“¿Sabes lo que se podría hacer solamente con los intereses que nos ahorraríamos anualmente por esa deuda?: 30.000 médicos, o 42.000 enfermeras, o 300.000 operaciones, o 15 millones de consultas o 10.000 docentes más al año… pero no, prefieren dárselo a las privadas [sic]. En cambio, se podría haber salvado la sanidad y la educación si la Junta aceptara esa quita”.

¿Será cierto? Vamos a verlo. Comparemos las actuales cuentas de Andalucía con las prometidas por Pedro y María Jesús:

·         Deuda: 39.842 millones €

·         Quita propuesta: 18.791 millones €

·         Deuda tras la quita: 21.051 millones €

Antes de la quita:

·         Amortización anual de deuda: 1.992,10 millones €

·         Intereses anuales calculados al 2%: 796,66 millones €

·         Total pagos financieros al año: 2.788,76 millones €

Después de la quita:

·         Amortización anual de deuda: 1.593,68 millones €

·         Intereses anuales al mismo interés del 2%: 421,02 millones €

·         Total pagos financieros al año: 2.014,70 millones €

Resultado:

·         Ahorro en intereses anuales: 375,64 millones €

·         Ahorro anual en pagos financieros: 774,06 millones €

Importantes cuantías sin duda que la comunidad podría dedicar a sanidad, educación o servicios sociales, efectivamente, pero que -como se dijo- también puede emplear en  reducir impuestos a los andaluces o en seguir amortizando más deuda. Más aún cuando la UE y la AIReF recuerdan que el margen liberado debe usarse preferentemente para sanear cuentas públicas, no para aumentar gasto estructural que genere nuevos déficits.

Repartamos ahora ese ahorro anual en intereses entre las prestaciones que al principio nos proponía el concejal de Cabra cuyos ascendientes, felizmente, no se encontraban entre los 109 civiles muertos en el bombardeo republicano de la ciudad:

A cada uno de los 30.000 médicos se le asignaría un salario íntegro de 14 pagas, a razón de 894,38 euros mensuales.

Las 42.000 enfermeras -los enfermeros los dejamos para otro día- percibirían 14 nóminas al año por un importe de 638,84 euros brutos.

Cada una de las 300.000 operaciones, entiéndanse intervenciones quirúrgicas, tendrían un costo de 1.252,13 euros (la jeringa y el bisturí que lo pongan los pacientes).

Cada consulta, hasta los 15 millones previstos, supondría un gasto de 25,04 euros (incluidas las visitas domiciliarias).

Desconocemos los motivos y las necesidades pero “suerte” han tenido en el reparto los 10.000 docentes más al año que propone el paisano de doña Carmen Calvo: alcanzarían un salario mensual antes de deducciones de 2.683,14 euros.

Hablar no cuesta dinero. Menos mal, si no la Cuba ibérica ya brillaría en todo su “esplendor”.

sábado, 2 de agosto de 2025

30 años del 2 de agosto y 36 días del 26 de junio. ¿Mereció la pena luchar?

 

 

30 años ya... seis lustros. Parece que fue ayer. Pretendían acabar con el Sevilla, pero no contaban con el patrimonio más importante del club hispalense: su afición. Entre cuarenta y cincuenta mil personas se echaron a la calle aquel 2 de agosto para exigir justicia. La cacicada de Jesús Gil, Antonio Baró, Jesús Samper, Ramón Mendoza, Rafael Cortés Elvira y José María García fue abortada por todos y cada uno de los sevillistas, en especial los que se echaron a la calle, con cuarenta grados a la sombra, como un solo hombre (o una sola mujer, para ser correctos ahora).


¿Qué sevillista no recuerda aquel despertar de la siesta agosteña del primero de mes?: ¿Cómo? ¿qué dices? ¡tú estás loco...! ¡Y tanto que estaban locos! El sevillismo así se lo demostró... ¡Qué grande eres -¿eras?-, Sevilla!

 

Ernesto López de Rueda, Javier Tenorio y Enrique fueron los promotores de aquella demostración de fuerza del sevillismo. Aquel mismo día a las tres de la tarde (cinco horas antes del comienzo y cuando Internet y las redes sociales eran una entelequia) presentaron en la Delegación del Gobierno la comunicación de la gran manifestación que se pretendía convocar. Todo un documento para la historia sevillista:

 

  

 

Meses después, Ernesto López de Rueda, vicepresidente de Foro Sevillista, plasmó en los capítulos 3 y 4 de su libro "Sevilla hasta la Muerte, El coraje de una afición" el acontecer de aquellos tremendos días en que se forjaron los sólidos cimientos del Sevilla actual: El libro de cabecera del sevillismo en el que se narra la intrahistoria del abortado abordaje del Sevilla F.C. por los invasores madrileños y marbellíes.

 

Pero de nuevo volvieron a sonar tambores de guerra: los grandes capitales que aglutinan la mitad de las acciones del Sevilla FC emprendieron hace más de un lustro una lucha desaforada en pos de hacerse con el mayor número posible de títulos con el pretendido afán de controlar la institución, y lo hacen ofreciendo precios desorbitados... o no tanto. Los 3.200 - 3.400 euros que han llegado a pagarse por un título accionarial, pusieron -otra vez- en alerta máxima a un sevillismo de base que, no es nuevo, siempre había vendido -de forma consciente- a señalados sevillistas. Ahora saben, sin embargo, que, con la mediación de esos mismos sevillistas, peleas al margen, el objetivo no es otro que dar entrada, más pronto que tarde y mediante su agosto particular, a capital extranjero en la gran casa del fútbol andaluz, pero, embolsándose una ganancia ya bastante menguada por sus desaciertos y riñas. Hace solo 36 días el sevillismo volvió a empetar las calles de Sevilla solicitando la marcha por su manifiesta incapacidad y sin derramamiento de sangre, de todos los grandes accionistas del club..

 

Para colmo, firmamos tres temporadas, las últimas, incluida la 2022/2023 en la que se cosechó inesperadamente el octavo entorchado europeo, que no se corresponden con nuestra historia. Deuda desaforada de la mano de pingües beneficios de los administradores, familias enfrentadas, desabruptos de mostrador de taberna, insultos, descalificaciones… todo ello pensando en un scotazzo (sinónimo de pelotazo y que me perdone el gringo) que garantice el futuro de sus bisnietos y olvidándose de lo que dicen es sagrado: El Sevilla FC, ése que, ahora sí, solo somos nosotros.

 

"¡El fútbol está así, mira en Inglaterra, en Francia, en Italia... donde los magnates del Próximo o del Lejano Oriente se han hecho los dueños de los grandes emblemas europeos!". Eso dicen, para conformarnos y quizá no les falte razón, pero ese fútbol, ese Sevilla inminente que se teje ahora entre bastidores no es el club por el que nosotros luchamos o se dejaron la piel y una parte importe de su peculio nuestros antepasados... ese Sevilla dandy que nos están pergeñando seguramente -al menos eso nos siguen vendiendo- atestará aún más las vitrinas y convertirá al Grande de Andalucía en primer referente a nivel mundial, pero ese Sevilla "sushi", "de arroz tres delicias" o de "chop suey de pollo", no será el Sevilla de hoy ni aquel de 1995. Si eso ocurre, posiblemente asista a algún encuentro, lo mismo que me presento en un musical de la Gran Vía, pero no, no puede ser lo mismo.

 

Una afición en permanente lucha por la independencia de "su" club está hoy llamada -30 años después- a defender su identidad, esta vez no frente a invasores extraños, sino ante este reto de "los nuestros", y éste sí que se antoja imposible de superar. Tanto que cabe preguntarse: ¿mereció la pena luchar?

 

martes, 15 de julio de 2025

La Moncloa y el equipo médico habitual

 


13/07/25. Mi colaboración de ayer en Sevillainfo


Deseemos que, manos aparte, la extrema delgadez del presidente y ese rostro que invita a preguntarle “¿te pasa algo?”, sean solo síntomas pasajeros de su enésima mala racha, concurrente con la salida de la incubadora de los complejos de la derecha

 

En el otoño de 1975, ya en su agonía, recordarán los nacidos en los sesenta, también sus ascendientes, los partes médicos que a diario se emitían en “el parte” (telediarios de entonces) expedidos por los facultativos que atendían a Franco. Todos, sin excepción, tras el conteo de los males (flebitis, trombos, fiebres y tensiones arteriales) finalizaban con la rúbrica, que se convirtió en soniquete, de “el equipo médico habitual”.

Muchos años después de su muerte, su yerno, Cristóbal Martínez-Bordiú, cirujano y cardiólogo, contó las vicisitudes a las que se enfrentaron en esos últimos días por el motivo principal de que, además de por su grave enfermedad, su suegro no contemplaba salir del Palacio de El Pardo, sede de la jefatura del Estado, para ser asistido.

Para ello, incluso, llegó a transformarse una habitación de huéspedes o el cuarto de guardia en improvisado quirófano para realizarle una operación “a vida o muerte”, según reveló el médico que la llevó a cabo. 

Valga esta introducción ya histórica, seguramente inédita para los que aún no han cumplido el medio siglo, para valorar la noticia conocida en las últimas horas relativa al deseo de los mandamases de La Moncloa de aumentar el personal sanitario que cuida de la salud de Susanchidá, todo ello coincidiendo con las fotos de primer plano de las manos del actual dictador publicadas por Eldiario.es, que evidencian, al menos, que el ácido hialurónico y la toxina botulínica no tienen el mismo efecto en los tejidos del rostro que en el de las extremidades.

Franco y Sánchez exhiben personalidades muy distintas pero similares en egolatría, si bien aquél no llegó a relacionar el significado de vocablos tales como pedantería, vanidad o petulancia que tan bien esgrime el aún superviviente... Si uno -aunque estuvo unos días previamente ingresado- se mostró reticente a ser tratado en la entonces Ciudad Sanitaria La Paz inaugurada por él mismo 11 años antes, el otro no iba a ser menos y ha requerido al Servicio Madrileño de Salud con ocasión del nuevo convenio un aumento del personal sanitario para atender su estado de salud y el del resto del personal monclovita.

Surgen las preguntas: ¿Es necesario este aumento? ¿Hay algo de lo que preocuparse al margen de esas manos? ¿Ha saltado la alarma médica en La Moncloa? Afortunadamente, la IA en principio no encuentra grandes achaques tras escrutar la foto:

  • Observaciones generales a partir de la imagen:
  • Prominencia de venas: Las venas de la mano están muy marcadas y visibles. Esto puede deberse a múltiples factores, incluyendo:
    • Edad.
    • Bajo porcentaje de grasa corporal.
    • Tono muscular elevado.
    • Condiciones vasculares benignas o, menos comúnmente, patológicas.
  • Coloración de la piel: No hay signos evidentes de cianosis (coloración azulada), eritema (enrojecimiento) o ictericia, al menos según la imagen.
  • Textura y delgadez de la piel: La piel parece algo delgada, lo que podría ser común con el envejecimiento o ciertas condiciones como:
    • Envejecimiento cutáneo natural.
    • Deshidratación.
    • Trastornos dermatológicos o sistémicos.
  • Forma de los dedos y articulaciones: A simple vista no se aprecian deformidades articulares evidentes, aunque las articulaciones se ven algo marcadas. Esto podría sugerir:
    • Cambios relacionados con la edad.
    • Posible artritis incipiente (aunque no se observan signos claros de deformación típicos de artritis reumatoide o artrosis avanzada).

A raíz del apresurado y mecánico diagnóstico no se encuentran motivos para que Sánchez Castejón, que ya tiene a su disposición un total de 29 profesionales, necesite mayores cuidados, teniendo en cuenta que Mariano Rajoy contaba con la mitad, 15 y que, recién llegado Antonio al poder, además de la ampliación de personal, también sumó 2 UCI móvil y 3 unidades médicas al palacio.

El cuarto oscuro convertido en quirófano que fue habitual para el Generalísimo queda en el Pleistoceno comparado con el botiquín rajoyista y muy cercano a la era Paleozoica equiparado con la actual guardia de corps médica de Sánchez. Si a ello le sumamos que todavía le parece poco…

Deseemos que, manos aparte, la extrema delgadez del presidente y ese rostro que invita a preguntarle “¿te pasa algo?”, sean solo síntomas pasajeros de su enésima mala racha, concurrente con la salida de la incubadora de los complejos de la derecha, que por boca de Feijóo le ha hecho tomar de su propia medicina en forma de preguntas relacionadas con las conductas familiares.

Lo que sí se ha asegurado -a diferencia de su camarada Chávez que viajó con asiduidad al hospital Cimeq de La Habana a la búsqueda de la salud- es asistencia hospitalaria de primer nivel sin salir de casa como cualquier españolito, valiéndose de un equipo médico, por sus dimensiones, nada habitual.

Preferible es que, tras un juicio justo por los desmanes cometidos, purgue sus delitos en prisión, circunstancia que seguramente no acontecerá porque, llegado el momento, cientos de facultativos certificarán sin prevaricar y plenos de razón, la inimputabilidad del personaje en virtud del primer párrafo del artículo 20.1 del Código Penal: “Están exentos de responsabilidad criminal: El que al tiempo de cometer la infracción penal, a causa de cualquier anomalía o alteración psíquica, no pueda comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión”, sin que le sea aplicable el segundo parágrafo: “El trastorno mental transitorio no eximirá de pena cuando hubiese sido provocado por el sujeto con el propósito de cometer el delito o hubiera previsto o debido prever su comisión”.


jueves, 3 de julio de 2025

De la autoamnistía al autogolpe

 


02/07/25. Mi colaboración de ayer en Sevillainfo


“La amnistía es constitucional, porque así lo han decidido los esbirros de Pedro Sánchez, a la cabeza una ciudadana de Iznalloz que recibió la Medalla de Oro de Andalucía de manos de un tal José Antonio de apellido Griñán”


No por esperada, en la acepción 2.2 del Diccionario de la RAE (falta, deficiencia o error), el último fallo del Tribunal Constitucional sobre la ley de amnistía, tras el particularmente obsceno de los ERE, constituye el torpedo definitivo en la línea de flotación del estado de convivencia que nos dimos los nacionales españoles con la Constitución de 1978. Y supone, ahora sí -mientras que los partidos de la oposición continúan soñando con el éxito de unas inmediatas y jubilosas elecciones generales y amagos de mociones de censura- no el comienzo de un régimen dictatorial al modo caribeño sino la constatación de que ya podemos presumir y disfrutar de él en su plenitud.

Por mucho que sigan repitiéndolo los sincronizados altavoces mediáticos y afines a la ya pletórica autocracia sanchista, la ley de autoamnistía -que los responsables políticos del golpe de estado catalán de 2017 entregaron en Suiza, negro sobre blanco y en papel timbrado del BOE, al correo recientemente encarcelado, Santos Cerdán, para atornillar a su número uno en el falcon- revalida la impudicia y obscenidad que anida no solo en el palacio presidencial, sino también en esa casi mitad de la población española que ha acogido con deleite en sus decadentes seseras la desigualdad como bien a proteger.

Hoy, todavía continúa diciendo el artículo 159 de nuestra carta magna que el Tribunal Constitucional se compone de 12 miembros nombrados por el Rey; de ellos, cuatro a propuesta del Congreso por mayoría de tres quintos de sus miembros; cuatro a propuesta del Senado, con idéntica mayoría; dos a propuesta del Gobierno, y dos a propuesta del Consejo General del Poder Judicial. Y, a resultas de ello, ésta es la docena de integrantes de un tribunal de garantías erigido en sala de apelación del Supremo por la voluntad del tirano en ejercicio que ejerce sus potestades con el nombre de Pedro II, heredero del conocido como El Cruel:

·        Cándido Conde-Pumpido Tourón

·        Inmaculada Montalbán Huertas

·        Ricardo Enríquez Sancho

·        María Luisa Balaguer Callejón

·        Ramón Sáez Valcárcel

·        Enrique Arnaldo Alcubilla

·        Concepción Espejel Jorquera

·        María Luisa Segoviano Astaburuaga

·        César Tolosa Tribiño

·        Juan Carlos Campo Moreno

·        Laura Díez Bueso

·        José María Macías Castaño

 

Los once primeros ya intervinieron en la referida Sentencia 99/2024, de 16 de julio de 2024, relativa al recurso de amparo promovido por Chaves, Zarrías, Vallejo, Rodríguez Román, Lozano, Griñán y Aguayo, salvando su conciencia y la dignidad de la nación solo cuatro de ellos, los magistrados Enríquez, Arnaldo, Espejel y Tolosa.

A ellos se ha sumado el último, Macías, que, por mor del destino, tomó posesión dos semanas después del Erepronunciamiento de Pumpido de julio pasado y que tampoco ha formado parte en esta bendición de la autoamnistía al haber sido recusado, conforme a ley, por haber participado en la elaboración de dos informes que cuestionaron en su día la ley de amnistía.

Aunque esté de basura hasta arriba, tampoco ha querido mancharse en esta ocasión Juan Carlos Campo, exministro socialista de Justicia, que -voluntariamente dicen- se ha apartado por haberse adelantado en el tiempo, interviniendo gozosamente en la tramitación de indultos vinculados al procés; gesto de legalidad, nobleza y bonhomía sobre el que se mostró incapaz de presumir con ocasión de la resolución de julio pasado en la que contribuyó a amparar a los que habían sido sus compañeros y jefes, Chaves entre ellos.

Sobre las andanzas y prioridades de los siete jinetes del apocalipsis patrio, incluido Campo, ya hubo ocasión de referirnos en este sitio hace casi un año.

Pero el nexo común de ambas sentencias se encuentra, sin duda alguna, en Inmaculada Montalbán, actual vicepresidente del Tribunal Constitucional, alma mater tanto de la ponencia del caso ERE como ésta de la autoamnistía que culmina en la práctica con un autogolpe al más puro estilo de papá Vladimir Ilʹich Lenin. Doña Inmaculada ya había mostrado su absoluto desprecio por la independencia de la ley, al no apartarse del primero de ellos cuando un tal Griñán -que había firmado el Decreto 47/2012 de 21 de febrero- le reconoció los méritos suficientes para hacerse acreedora a la Medalla de Andalucía, con todos los honores previstos en el Decreto 117/1985, de 5 de junio. No del todo satisfecha con ello, reincide ahora validando la autoamnistía para seguir retozando en el légamo de la infamia.


Inmaculada Montalbán, ya por entonces aplaudida por Griñán, tras recibir la Medalla de Andalucía en 2012. Febrero 2012. Foto: EFE

Con afán de completar su por entonces escaso currículum, ella misma acentuaba: “estuve unos años yendo a los pueblos a explicar a las mujeres que tenían derecho a denunciar y les explicábamos que la violencia dentro de la pareja no estaba permitida, que una mujer no estaba obligada a sufrir malos tratos o a recibir amenazas por el hecho de casarse. Pregunta: ¿Cuántos millones de andaluces tendrían derecho a tal distinción por un discurso tan rudimentario y al nivel de La Familia de la Tele que, además, queda incompleto al no extender tal derecho a las no casadas?

¿Cuáles son los fundamentos jurídicos que argumenta esta iznallocense para declarar que todos los delitos ocurridos en Cataluña entre el 1 de noviembre de 2011 y el 13 de noviembre de 2023 no existieron? Porque, justamente, ése es el resultado de la aplicación de la amnistía, a diferencia del indulto que supone un perdón de los actos delictivos. De manera que nada importan doce largos años de estragos, robos, malversaciones y estafas con escala en una declaración de independencia que acababa con la configuración política de la España moderna y culminaba con subsiguientes desafíos, hasta la última fecha contemplada en el marco temporal de la Ley Orgánica de amnistía.

En cuanto al propósito de la ley, la Inma de Iznalloz la considera una respuesta constitucionalmente válida a una situación excepcional ya que, a su entender, la amnistía busca disminuir la fractura social y política, promover la convivencia y contribuir a la normalización en Cataluña, fines que definen un “interés general” legítimo. Asimismo, con ella, la mayoría del tribunal dice abstenerse de valorar las motivaciones políticas del Gobierno para promulgar la ley. Tales argumentos han sido despedazados 20 días después por un tal Santos Cerdán en el Supremo, minutos antes de viajar a Soto del Real: “Negocié porque la amnistía era esencial para la investidura”, en román paladino: “compré con el dinero y la dignidad de todos el mandato del que ahora dice no reconocerme: su investidura a cambio de un golpe al Estado, su sillón  a cambio de impunidad”.

Ya en el plano jurídico, efectivamente, si bien la Constitución Española de 1978 no menciona la palabra amnistía, su presencia y efectos estuvieron muy presentes en los trabajos de la ponencia constitucional, sobre todo porque un año antes se aprobó la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, considerada un acto de reconciliación nacional en el marco de la transición. Dicha ley supuso la exoneración penal y administrativa de los delitos políticos, de opinión y de rebelión cometidos antes del 15 de diciembre de 1976 y la liberación de presos políticos, así como la exoneración de funcionarios del régimen franquista en lo relativo a delitos cometidos por motivos políticos.

La ponencia constitucional, durante los debates, no se propuso introducir un artículo específico relativo a la amnistía. La decisión fue deliberada y consensuada, bajo la premisa de que la amnistía de 1977 cerraba una etapa excepcional del pasado. En cambio, sí se estableció en la Constitución un marco jurídico sobre el indulto (artículo 62.i): "Corresponde al Rey ejercer el derecho de gracia con arreglo a la ley, que no podrá autorizar indultos generales".

Para una mayoría de juristas, resultando claro que la Constitución Española de 1978 no prohíbe expresamente la amnistía, da pie a argumentar que, al no mencionarse y haberse agotado su función histórica con la ley de 1977, la amnistía carece de base jurídica en el ordenamiento postconstitucional, sobre todo teniendo en cuenta que sí regula el indulto como un derecho muy restringido, prohibiendo incluso los generales. Y expulsados del mundo del derecho estos, cuánto más ha de estarlo la amnistía que no implica la despenalización de los actos perdonados; al contrario, siguen siendo considerados como delitos, pero el Estado renuncia a perseguirlos y sancionarlos.

No obstante, otros sostienen que, al no estar explícitamente prohibida, el legislador ordinario podría establecer una nueva ley de amnistía -mucha atención- “siempre que respete los principios constitucionales, en especial los derechos fundamentales, la separación de poderes y la igualdad ante la ley” (artículos 1.1, 9.1 y 14 CE).

Pues bien, dice el 9.1: “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico”. Lógicamente, los condenados por el procés lo fueron por una Sentencia del Tribunal Supremo que acreditó el incumplimiento de numerosas leyes, entre ellas la propia Constitución. ¿Se respeta en este caso la separación de poderes?

Por su parte, establece el 14: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. ¿Se respeta asimismo la igualdad ante la ley? Resulta claro que los actores del desafío al Estado, con esta medida de gracia, han sido discriminados positivamente del resto de la nación, reconociéndole de facto que no son necesariamente españoles.

Pero la amnistía es constitucional, porque así lo han decidido los esbirros de Pedro Sánchez, a la cabeza una ciudadana de Iznalloz que recibió la Medalla de Oro de Andalucía de manos de un tal José Antonio de apellido Griñán. A ciencia cierta, algunos de sus paisanos tendrán la oportunidad de recordarle su indecencia este verano a orillas del río Cubillas.

domingo, 22 de junio de 2025

Llanto por Pedro Sánchez “Mejillas” (moteadas)

 


(Versión libre del llanto lorquiano, con la clemencia de don Federico)

 

A las cinco de la tarde.

Eran las cinco en punto de la tarde.

Una pregunta pactada y cómoda

a las cinco de la tarde.

Una ocurrencia del tal ya prevenida

a las cinco de la tarde.

“Son las cinco y no he comido”

a las cinco de la tarde.

 

El micro se llevó las emociones

a las cinco de la tarde.

El drama afloró en Maruja y en Ferreras

a las cinco de la tarde.

Ya lidian Pastor y Pedrojota

a las cinco de la tarde.

Y un muslo de pollo no rebañado

a las cinco de la tarde.

Comenzaron los sones del buche

a las cinco de la tarde.

La freidora callada

a las cinco de la tarde.

En el comedor camareros de silencio

a las cinco de la tarde.

¡El caudillo solo y Lopaís ardiendo en titulares!

a las cinco de la tarde.

Cuando el sudor famélico fue llegando

a las cinco de la tarde,

cuando la sala se llenó de desconcierto

a las cinco de la tarde,

el hambre puso huevos en la llaga

a las cinco de la tarde.

A las cinco de la tarde.

A las cinco en punto de la tarde.

 

Un rostro de pedernal es su cara

a las cinco de la tarde.

Preguntas y reproches aporrean en su oído

a las cinco de la tarde.

El íntegro ya sudaba por su frente

a las cinco de la tarde.

El cuarto se irisaba de hambre

a las cinco de la tarde.

A lo lejos ya vienen las togas

a las cinco de la tarde.

Azabache de tricornios y verdes guerreras

a las cinco de la tarde.

Los delitos quemaban como soles

a las cinco de la tarde,

y el gentío avanzaba a Ferraz

a las cinco de la tarde.

A las cinco de la tarde.

¡Ay qué terribles cinco de la tarde!

¡Eran las cinco en todos los relojes!

¡Eran las cinco en sombra de la tarde!

 

ADITAMENTO:

Ya no importaban Begoña ni sus viajes

a las cinco de la tarde.

Ni el hermano que da clases desde casa

a las cinco de la tarde.

Ni Santos Cerdán, tan discreto

a las cinco de la tarde.

Ni Ábalos, que se fue, pero no del todo

a las cinco de la tarde.

Ni Koldo, tan lenguaraz

a las cinco de la tarde.

Ni Chivite, llorando su desconsuelo

a las cinco de la tarde.

 

Mejillas moteadas, rostro afligido, alma gozosa.

Todo era secundario.

Porque eran

las cinco de la tarde

y er probe… no había comido.