15/09/26. Mi
colaboración de ayer en Sevillainfo
(Palacio de la Moncloa, 15 de septiembre
de 2026. Sala del Consejo de Ministros. Olor a café recién hecho, porras de San
Ginés y magdalenas de chocolate, todo gratis total).
Pedro Sánchez (P.S.): (Ajustándose
la corbata con su sonrisa engolada habitual) Bien, ministras,
ministros, ministres... Empecemos. Fernando, querido. Leí tu informe de
la pasada semana sobre la situación en Ceuta. Sencillamente poético. Qué
elegancia. Qué manera de convertir un lío de tres pares de cojones en un
edulcorado editorial de El País. “Informes light”, los llaman... Yo los
llamo alta literatura de Estado. Me procuras una paz mental que
no me la daba ni Begoña cuando llegaba a casa con los sobres de la recaudación.
Un prodigio del lirismo administrativo…
Fernando Grande-Marlaska (F.G.M.): (Con
gesto modesto al principio, tocándose las gafas y tornando a rictus de
expectación) Solo he aplicado la perspectiva de un Estado garantista,
dilecto Pedro. “Acontecimientos migratorios de baja densidad y elevada
sensibilidad paisajística que, como mal mayor, ha generado sin motivo alguno
cierta inseguridad subjetiva en los caballas”.
P.S.: (Cambiando su rictus al
de mala leche igual de tradicional) Hasta que…
(En el extremo de la mesa, Ó.P. no
levanta la cabeza del móvil. El brillo de la pantalla ilumina su cara de
satisfacción).
Óscar Puente (Ó.P.): (Murmurando
para sí mientras teclea rabiosamente) “Aquí en el Consejo, viendo cómo
la fachosfera se hiperventila con Ceuta mientras nosotros gestionamos
con una elegancia que ya quisiera la derecha rancia. A mamar.
#GobiernoDeProgreso”. Enviar.
P.S.: (Con cara de Sánchez) …
hasta que os dio por publicar los informes de inteligencia.
F.G.M.: (Con la
cara desencajada) Verás, presidente, estaba todo atado y bien atado
hasta que Margarita, que, recuerdo, no te aplaudió en el Congreso, tragó con la
publicación. El resultado, es cierto, es que, aunque más censurados que si lo
hubiera ideado la Delegación Nacional de Propaganda de Fraga, nos ha dejado con
el culito al aire.
P.S.: (Cerrando los ojos y
apretando las mandíbulas) ¿Sólo el culito? Y encima le dimite a tu
delegado en Ceuta el jefe de gabinete que, para colmo, se dedica a contar toda
la verdad. No Fernando, no, para esto no te nombré…
Ó.P.: (Hiperventilando y
golpeando su iPhone de última generación) “Sintonía total en el
Gobierno. Coordinación y buen hacer siempre. Gobierno para rato.
#GobiernoDeProgreso”. Enviar.
Margarita Robles (M.R.): (Golpeando
una carpeta roja sobre la mesa) ¡Protesto, presidente! Esto es una
falta de rigor inadmisible. Aquí tengo el dossier del CNI sobre las dinámicas
geopolíticas del Norte de África. Más de cien páginas de análisis de
inteligencia, selladas, clasificadas y verificadas por la Inteligencia Militar
que te entregué en sobre lacrado… y que tú quemaste directamente en mi
presencia.
P.S.: (Poniendo voz grave,
imitando los gestos y el tono empleado por La Pájara) “Oh, no, el
CNI... la seguridad nacional... el rigor procedimental...” (El resto de
la mesa ríe a carcajadas) Margarita, por favor. Pareces la
directora del internado suizo de Ainhoa, mi hija mayor. Por eso soy
partidario de la educación pública. ¿Otra vez vienes con el superinforme de los
espías?
M.R.: (Colérica) ¡Es
Inteligencia de Estado, Pedro! ¡Hay mapas de calor, satélites, nombres en
clave! ¡El CNI trabaja con rigor, no con adjetivos decorativos!
P.S.: Margarita, cielo, te lo
dije la semana pasada y te lo repito hoy: el CNI se toma demasiado en serio a
sí mismo. Les pides un informe sobre la meteorología para el próximo fin de
semana y te entregan una amenaza de Dana en colisión con galerna del Cantábrico
y cinco Filomenas acechando. Fernando te lo resuelve con un “cielos
despejados sobre la convivencia” y todos nos vamos a casa a dormir tranquilos.
Aprende a fluir, Margarita, vivirás mejor.
M.R.: (Aplacada y con los
mofletes tumefactos, como es habitual) ¡Pero después vendrán las cinco
Filomenas!
P.S.: (Tras carcajearse) Vendrán,
claro que vendrán. Para los ceutíes, pero eso a nosotros, ¿en qué nos afecta?
¿No seguiremos calentitos? ¿No comeremos ni beberemos? ¿No seguiremos aquí
sentaditos, aunque rematemos una legislatura sin presupuestos? ¡Pues ya
está!
Yolanda Díaz (Y.D.): (Levantando
la mano, muy seria y con gesto desafiante) Escuchadme una cosa. Te lo
digo con todo el cariño, Pedro, pero como este Gobierno no ponga el foco en las
personas, en la gente común, en la vivienda, en la reducción de la jornada
laboral y en las vacaciones semestrales... yo me voy. Lo digo totalmente en
serio: ¡dimito!
P.S.: (Enlazando con su
anterior carcajada) Venga, Yoli, venga. A otros con ese cuento.
¿Dimitir tú? ¿Vuelves a Galicia? ¿De percebeira o de cosechera de
microplásticos? ¡Jo, jo, jo! ¡Con el puestecito que te estoy trajinando en la
OIT… y en el que, estoy seguro, acabarás con el desempleo mundial! ¡Jo, jo, jo!
Y.D.: (Tras pausa dramática de
diez segundos y engullendo saliva) ¡Que era broma, hombre! (Ríe
a carcajadas) Pero ¿cómo me voy a ir con lo chulo que nos está
quedando el diálogo social? Es más, para que apreciéis mi compromiso, os doy
tres motivos para quedarme, ¿eh?: el empleo, la ultraderecha y… y…
P.S.: … Y la moqueta. Igual que
todos. No le des más vueltas, no sea que te dé un ictus.
Ó.P.: (Sin mirar a nadie,
tecleando a la velocidad del AVE antes de las averías) “Atención a los
medios de la caverna: mientras vosotros inventáis crisis internas, la
vicepresidenta Yolanda y el Presidente demuestran una sintonía envidiable.
Seguid rabiando, troles de Twitter”. Enviar.
M.R.: (Mirando a Puente con
incredulidad) Óscar, por el amor de Dios, ¿puedes dejar el teléfono
cinco minutos? Hay problemas graves en la red de infraestructuras, en el
transporte, en la conectividad estratégica... ¿Te suena de algo la supervisión
técnica de los puntos críticos?
Ó.P.: (Parpadea, extrañado,
con cara del primer alcalde de Atapuerca) ¿Puntos críticos? Ah, claro,
el nudo de la A-6 a la salida de Madrid. Ya le he puesto un tuit al alcalde
respondiéndole con un meme. Solucionado. Tranquilos, ¿que la alta velocidad a
Galicia no llega hoy a tiempo? A mí plin, será culpa de la herencia recibida o
de un choque térmico producido por el cambio climático como ocurrió en Adamuz. ¡Que
no aprendéis!
P.S.: (Apoyando las manos en
la mesa, radiante) ¡Cómo sois! En fin, equipo… Resumiendo: Fernando,
está bien que sigas escribiendo poesía con tus informes pero no estaría de más
que hables con tu compi, la Tardón, y le ofrezcas en mi nombre una Secretaría
de Estado, a ver si traga; Margarita, guarda ese tocho del CNI en un cajón bien
hondo o, mejor, aprende de mí y quémalos; Yolanda, no me des esos sustillos que
ni tú te crees; y Óscar, dile a tu hermana que modifique su sublime instrucción
sobre la Ley de Nietos y nacionalice a todos los descendientes de
nuestros conquistadores musulmanes, que se vieron obligados a exiliarse por las
políticas bélicas de la ultraderecha, desde Don Pelayo hasta Isabel y Fernando.
¡Ah! Y ya que no tienes un duro para las infraestructuras, sigue dando caña con
los tuits, que resultan más baratos y nos suben el engagement.
Y.D.: (Con cara de ojiplática) ¿Ezoquééh?
P.S.: (Desesperado) El
nivel de compromiso, Yoli, el nivel de compromiso. Por cierto… para lo de la
OIT, ¿cómo va ese inglés, que me está constando una pasta?
(Por entonces, los DIECINUEVE -19-
ministros y ministras restantes, indiferentes e inconmovibles, sonríen
tímidamente).
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